Trabajadores estadounidenses están construyendo una valla alta a lo largo de la frontera de México y Estados Unidos.
Para esto, están usando maquinaria pesada, donde también se encuentran cargando zanjas a lo largo del muro existente para instalar nuevas barreras metálicas mucho más altas.
Este nuevo cerco está ubicado entre la frontera de Tijuana y San Diego y va a tener 10 metros de altura. La barrera mejorada tiene además láminas de metal encima de la valla fronteriza que apuntan hacia el lado mexicano.
El nuevo diseño tiene como objetivo reducir el flujo de inmigrantes de la zona, ya que esta se llevó el récord en mayor cantidad de foráneos que intentaron cruzar a los Estados Unidos en el 2023.
Otra forma que utilizan es a través del Río Grande, zona en la cual trabajan las mafias, aparte de ser una caminata dura, es peligrosa. Esto sin contar a aquellos que cruzan el Darién por Panamá, un área igualmente de alto riesgo.







