Carlos Alberto Hurtado Plazas, gerente de Empresas Públicas de Armenia, EPA informó a QuindioNoticias que la empresa ha venido defendiéndose con un grupo importante de abogados ante la demanda de nulidad y restablecimiento del derecho interpuesta por la unión temporal Aguas de Armenia contra esta entidad.
La pretensiones de la demanda ascienden a 93 mil millones de pesos, más intereses de mora, como reconocimiento y pago de los perjuicios causados, a raíz de la no adjudicación del contrato en el marco de la licitación 001 de 2007, por medio de la cual EPA pretendía contratar un operador especializado para que prestara los servicios de acueducto y alcantarillado en Armenia. Esta unión temporal fue el único oferente y según lo determino el comité evaluador no obtuvo la calificación necesaria para su adjudicación.
La licitación fue declarada desierta mediante las resoluciones 443 del 28 de octubre de 2011 y 506 del 29 de noviembre de 2011. Actos administrativos que la demanda pretende dejar sin efectos jurídicos.
Esta historia viene desde el año 2006, cuando los administradores de la época buscaron varias alternativas para tener un operador especializado que aportara experiencia y recursos económicos para atender el pasivo pensional y el desarrollo de la nueva infraestructura de acueducto y alcantarillado.
Sin embargo en el proceso licitatorio se observaron diferentes irregularidades que para la época fueron llamados “traje a la medida”. Una de las situaciones extrañas fue que al parecer la sobrina del ex alcalde David Barros Vélez, era esposa de uno de los integrantes de Inversiones Zárate, organización que hacía parte de la unión temporal Aguas Armenia.
Ahora EPA está frente a una situación jurídica y económica muy crítica pues en caso de perder la demanda prácticamente todo este capital público quedaría en las manos de unos particulares es decir la unión temporal Aguas de Armenia.






