La construcción de un Centro Regional de Atención a las Víctimas, la cooperación para legalizar algunos barrios y el impulso a proyectos productivos, son las iniciativas en las que Alan Jara, director de la Unidad Nacional de Víctimas, y el alcalde, Carlos Mario Álvarez Morales, se comprometieron a valorar con el fin de atender integralmente a las cerca de 32.000 personas, que, se calcula, viven en la capital quindiana como consecuencia del conflicto armado.
Según explicó Jara, la construcción del centro de atención será evaluado por el Comité de Justicia Transicional, no obstante, de acuerdo con el alcalde, la administración municipal ya dispone de un lote de 38.000 metros cuadrados para llevar a cabo la obra.
“Ya tenemos un lote de 38.000 metros cuadrados ubicado en el barrio Miraflores, donde actualmente funciona el punto de atención de la Unidad, y queremos adecuarlo para que allí se construya el Centro Regional; esperamos poder pasar el proyecto de manera oficial el próximo mes y lograr materializar unas mejores instalaciones para que la población víctima en el Quindío pueda ser atendida en mejores condiciones”, expresó el alcalde.






