Una inundación repentina provocada por un deslizamiento de tierra destruyó viviendas y puentes en el centro de Nepal. Las autoridades reportan cinco personas desaparecidas, decenas de estructuras afectadas y operativos de rescate en medio de las alertas por el aumento del caudal del río.
Una nueva tragedia golpea a Nepal. Este domingo 11 de octubre, una inundación repentina arrasó varias viviendas e infraestructura en el distrito de Gorkha, en el centro del país asiático. La emergencia obligó a las autoridades a ordenar evacuaciones preventivas para proteger a las comunidades ubicadas aguas abajo del río Budhi Gandaki.
De acuerdo con los reportes de las autoridades, la emergencia se originó cuando un deslizamiento de tierra bloqueó temporalmente el cauce del río, lo que provocó una acumulación de agua y su posterior desbordamiento. La corriente descendió con fuerza y arrastró construcciones, puentes y otros elementos de infraestructura.
El balance preliminar señala que cinco personas permanecen desaparecidas, entre ellas dos mujeres y tres hombres. Además, alrededor de tres docenas de viviendas resultaron destruidas o afectadas y cuatro puentes sufrieron daños o fueron arrasados, según información de Associated Press. También se reportaron afectaciones en el sitio de construcción de un proyecto hidroeléctrico y en estructuras de energía y comunicaciones.
Ante la magnitud de la emergencia, el Ejército de Nepal desplegó equipos de rescate por tierra y aire. Hasta los reportes publicados durante la jornada, 49 personas habían sido rescatadas, entre ellas un ciudadano extranjero cuya nacionalidad no fue precisada. Las autoridades continuaban monitoreando la situación y solicitando a los habitantes de las zonas de riesgo que se trasladaran a lugares seguros.
Las alertas se extendieron a comunidades ubicadas a lo largo del río y a varios distritos, entre ellos Tanahun, Chitwan, Nawalparasi Oriental y Nawalparasi Occidental. La preocupación se concentra en el posible avance de la inundación hacia sectores situados aguas abajo, mientras los organismos de emergencia mantienen las labores de vigilancia y atención.
Esta nueva tragedia ocurre mientras Nepal intenta recuperarse de la devastadora inundación del pasado 26 de agosto, que dejó al menos 1.455 personas muertas y 5.285 desaparecidas, según un balance publicado por Reuters el 5 de octubre. Tras aquella catástrofe, el país había comenzado a concentrar sus esfuerzos en la rehabilitación y reconstrucción de las zonas afectadas. La nueva emergencia vuelve a poner en riesgo a comunidades vulnerables y evidencia los enormes desafíos que enfrenta el país ante estos desastres.


