
Se llamaba J. Christopher Stevens. En el ataque también murieron tres funcionarios estadounidenses. La agresión incluyó disparos y el incendio de la sede diplomática de Bengasi. También hubo protestas contra intereses norteamericanos en Egipto
El ministro del Interior libio Wanis al Sharif, que confirmó la muerte de los cuatro funcionarios, afirmó que Christoper Stevens murió en el hospital. Otro de los fallecidos era un oficial de la Administración de los Servicios de Información de Relaciones Exteriores llamado Sean Smith, veterano del Departamento de Estado. Smith era, además, un afamado jugador de videojuegos.
También han perdido la vida dos funcionarios de seguridad que acompañaban al representante diplomático. Serían dos soldados estadounidenses que estaban cerca del consulado apenas comenzaron las protestas, según el editor de internacionales de la BBC, Jon Williams.
El editor ha revelado que al momento de la agresión, el personal del consulado estaba integrado por unas 12 personas. Las autoridades libias intentaron protegerlas, pero se vieron incapaces de contener a unos 20 individuos que agredieron el edificio. Según el corresponsal de il Corriere della Sera, Guido Olimpio, el automóvil del embajador habría sido atacado con un cohete antitanque. El italiano apunta que las dos personas fallecidas que todavía faltan por identificar quizás no serían soldados, sino dos oficiales de seguridad de una contratista privada.
Los cuerpos de los cadáveres han sido ya trasladados al aeropuerto internacional de Bengasi. El objetivo es mandarlos a Trípoli para, de ahí, enviarlos a una base estadounidense ubicada en Alemania.
El ataque en Bengasi ocurrió horas antes de que algunos ciudadanos asaltaran la embajada de Washington en El Cairo en señal de protesta por una película ofensiva sobre el profeta Mahoma realizada en los Estados Unidos, La inocencia de los musulmanes.
El consulado fue atacado cuando el embajador había llegado a Bengasi en lo que era una corta visita a la ciudad. Era de noche. El diplomático terminó muriendo de asfixia, de acuerdo con la cadena catarí Al Jazeera.
Según las autoridades libias, los atacantes en la ciudad de Bengasi protestaban contra la misma película denunciada por los egipcios, que se manifestaron el martes -aniversario de los ataques del 11 de septiembre de 2001- frente a la embajada de los Estados Unidos en El Cairo antes de arrancar la bandera estadounidense.






