a madrugada del pasado viernes parecía terminar como cualquier otra reunión. Sin embargo, los gritos desesperados y un fuerte estruendo en la oscuridad alertaron a los residentes de un tranquilo sector. Algo sumamente grave acababa de suceder en un edificio residencial, y las autoridades apenas comienzan a desenredar lo que parece ser un oscuro y trágico rompecabezas.
En el centro de este enigma se encuentra una pareja que, tras compartir con varios conocidos y consumir alcohol, regresó a su apartamento sumida en una fuerte disputa. Lo que debió ser el fin de la velada se transformó en una escena de altísima tensión cuando el hombre quedó por fuera del inmueble, desencadenando una maniobra arriesgada y desesperada para intentar ingresar a la fuerza.
Los lamentables hechos tuvieron lugar en el barrio Santa Mónica de la comuna Laureles, en la ciudad de Medellín. La víctima, identificada como Alejandro Damián Salazar, un ciudadano peruano de 39 años, decidió escalar la fachada del edificio hasta llegar al balcón del tercer piso para acceder por una ventana. Las primeras investigaciones indican que, justo en ese momento, la mujer habría forcejeado con él desde el interior para impedirle el paso definitivo a la vivienda.
Con medio cuerpo colgando a casi 10 metros de altura, el ciudadano extranjero le habría suplicado a su pareja que le permitiera entrar. Ante la presunta negativa, Alejandro cayó al vacío. Los vecinos llamaron a la Policía, que lo trasladó de urgencia a un centro asistencial donde falleció poco después. Hoy, su muerte figura como “por establecer”, mientras la Fiscalía determina si se trató de un fatal accidente bajo los efectos del licor o de un homicidio tras la violenta discusión.






