Se trata de la microbióloga francesa Emmanuelle Charpentier y la bioquímica estadounidense Jennifer A. Doudna, quienes por sus investigaciones sobre las “tijeras moleculares”, un avance “revolucionario” para modificar los genes humanos y reescribir de alguna manera el ADN, ganaron el Premio Nobel de Química 2020.
Las dos genetistas y su equipo describieron en la revista Science una nueva herramienta con la que se podía simplificar el genoma, se trata de las tijeras genéticas Crispr/Cas9. Con ellas, los investigadores pueden cambiar el ADN de animales, plantas y microorganismos con una precisión extremadamente alta.
El galardón quiere recompensar “un método de edición de genes” que “contribuye a desarrollar nuevas terapias contra el cáncer y puede hacer realidad el sueño de curar enfermedades hereditarias”, subrayó el jurado en Estocolmo.
La francesa, de 51 años, y la estadounidense, de 56 años, se convierten así en la sexta y séptima mujer que ganan un Nobel de Química desde 1901.







