La crisis financiera del sistema de salud en el Quindío ha tenido consecuencias directas sobre la prestación de los servicios. La falta de pago de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) ha llevado a que algunos centros hospitalarios y clínicas se vean obligados, en determinados momentos, a suspender la atención a usuarios de ciertas EPS, ante la imposibilidad de seguir asumiendo los costos operativos.
La secretaría de Salud del Quindío, Luisa Fernanda Arcial, explicó que actualmente las EPS mantienen una deuda aproximada de 646 mil millones de pesos con las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) del departamento.
“En este momento hay una deuda de 646 mil millones de pesos que las EPS le tienen a las IPS”, señaló la funcionaria, al tiempo que detalló las acciones que se vienen adelantando desde el nivel departamental para intentar mitigar el impacto de esta problemática.
Según explicó Arcial, desde la Secretaría Departamental de Salud se realizan mesas de conciliación en el marco de la Circular 030, un procedimiento exigido por la Superintendencia Nacional de Salud, que debe cumplirse cada tres meses.
“Estas mesas buscan lograr acuerdos de pago. A ellas asisten representantes de las EPS y las IPS que tienen capacidad de decisión, pero la competencia de la Secretaría llega únicamente hasta la conciliación”, precisó la secretaría.
Una vez se establecen los acuerdos, el seguimiento y la exigencia del cumplimiento de los compromisos adquiridos pasa a manos de los entes nacionales. “De ahí en adelante, la responsabilidad es de la Superintendencia Nacional de Salud y del Ministerio de Salud, que son quienes deben hacer el control y el seguimiento”, añadió Arcial.
La funcionaria recordó que la gravedad del panorama llevó a que, se interpusiera una acción popular con la participación de todos los actores del sector salud, liderada por la Gobernación del Quindío, bajo la gestión del entonces secretario de Salud, Carlos Alberto Gómez Chacón.
En ese proceso, el Tribunal Administrativo falló a favor del pago de las deudas, fijando como fecha límite el 30 de noviembre para que las EPS saldaran sus obligaciones. No obstante, los pagos no se realizarán dentro del plazo establecido.
Ante este incumplimiento, la Gobernación del Quindío presentó un derecho de petición, como nueva acción institucional para exigir respuestas y medidas concretas frente a la mora persistente en los pagos.
De acuerdo con la información oficial entregada por la Secretaría de Salud, las EPS que concentran el mayor nivel de deuda en el departamento son Nueva EPS y Asmet Salud, entidades que encabezan el listado de morosos y cuya situación genera especial preocupación por el impacto directo sobre la red hospitalaria y la atención de millas de usuarios.
Las autoridades departamentales reiteraron que el pago oportuno de estas deudas es fundamental para evitar el colapso financiero de las IPS, garantizar la continuidad de los servicios de salud y proteger el derecho a la atención de los quindianos, mientras se espera una intervención más contundente por parte de los organismos de control del orden nacional.







