Honda, Tolima, conocido por ser uno de los municipios con las temperaturas más altas del país, enfrenta una grave crisis debido a la intensa ola de calor que ha llevado los termómetros a marcar hasta 42 grados Celsius. Esta situación ha generado un impacto directo en la salud de los habitantes, provocando un aumento alarmante en los casos de ‘golpes de calor’ y otras patologías relacionadas con las altas temperaturas.
El hospital San Juan de Dios, el principal centro asistencial de la región, está operando al límite de su capacidad. Según Patricia Henao, gerente del hospital, la ocupación en la unidad de cuidados intensivos ha llegado al 100%, mientras que el área de hospitalización registra una ocupación del 90%. “Estamos enfrentando un aumento en las consultas por diversas patologías, especialmente aquellas asociadas a las altas temperaturas. Es un municipio longevo, y tenemos muchas enfermedades cardíacas, hipertensión y diabetes, lo que agrava aún más el impacto del calor en nuestra población”, expresó Henao.
Los ‘golpes de calor’ son la mayor preocupación para el personal médico, ya que las consecuencias pueden ser graves, especialmente en adultos mayores y personas con condiciones de salud preexistentes. Los síntomas comunes incluyen mareos, náuseas, deshidratación y, en casos extremos, pérdida del conocimiento y complicaciones más serias.
A pesar de los esfuerzos del hospital para atender a todos los afectados, el aumento constante de pacientes está desbordando la capacidad de respuesta. “Estamos haciendo todo lo posible para brindar atención, pero la situación es complicada. Hacemos un llamado a la comunidad para que tomen precauciones y se mantengan hidratados”, añadió la gerente.
En respuesta a esta emergencia, las autoridades locales han emitido una serie de recomendaciones a la población: evitar la exposición prolongada al sol, buscar lugares frescos durante las horas más calurosas del día, usar ropa ligera, hidratarse con frecuencia y reducir las actividades físicas intensas.






