En una decisión judicial ampliamente cubierta por medios nacionales, Ricardo Arias Mora, expresidente del Fondo Nacional del Ahorro (FNA), fue condenado a 5 años y 3 meses de prisión por el delito de interés indebido en la celebración de contratos. La condena se relaciona con los presuntos sobrecostos en la compra del predio donde actualmente opera la sede central del FNA, adquirida en 2012 por $79.000 millones, pese a estar avaluada en $30.000 millones.
Arias Mora fue absuelto, sin embargo, de los delitos de peculado por apropiación, contrato sin cumplimiento de requisitos legales y prevaricato por acción. Según las autoridades judiciales, no se encontraron pruebas suficientes para confirmar que el exfuncionario hubiera cometido estas irregularidades.
Reacción y apelación de la defensa
El abogado del exfuncionario, Ricardo Burgos, anunció que la decisión será apelada, argumentando que el señalamiento sobre el interés indebido en la celebración del contrato es infundado. Por su parte, Arias Mora, en un extenso comunicado, destacó que la condena no está relacionada con los sobrecostos en la adquisición del inmueble y aseguró que la sentencia no afecta sus libertades ni derechos civiles, ya que fue apelada de inmediato.
“El fallo me absuelve de los delitos de prevaricato, peculado y contrato sin cumplimiento de requisitos legales, los cuales no fueron apelados ni por la Fiscalía ni por la Procuraduría General de la Nación. Respecto al único señalamiento restante, confío en que las pruebas permitirán desvirtuarlo en segunda instancia,” expresó Arias Mora.
Además, el exfuncionario subrayó que tanto la Contraloría General de la República como la Procuraduría General de la Nación lo habían exonerado previamente de responsabilidad fiscal y disciplinaria por los hechos relacionados con la compra del predio.
El contexto del caso
La investigación surgió a raíz de las denuncias por un supuesto detrimento patrimonial en la adquisición de la sede del FNA. Sin embargo, el fallo judicial y los antecedentes mencionados por Arias Mora han reducido el alcance de las acusaciones en su contra, quedando únicamente el cargo de interés indebido como punto de debate en las instancias superiores.
Por el momento, Ricardo Arias Mora continuará en libertad mientras se resuelve la apelación. La controversia sobre este caso, no obstante, sigue despertando reacciones en la opinión pública, dado el impacto de la operación realizada hace más de una década.







