Este sábado 19 de julio, Circasia vivirá un hecho histórico: a partir de las 3 de la tarde, el municipio quindiano dejará atrás la tradicional atracción animal para dar paso definitivo a la movilidad mecánica, marcando un hito en materia de bienestar animal y progreso social.
Con una inversión de 350 millones de pesos, la Administración Municipal entregará 10 motocarros totalmente nuevos y dos proyectos productivos a las familias oficialmente censadas como carretilleros, así cumpliendo con la norma que prohibió la tracción animal desde octubre del año pasado, pero que desarrolló un régimen de transición para no afectar el sustento de estas familias.
“Este territorio, que avanza como destino turístico y en sensibilidad social, debe dar un paso al costado en la atracción animal y abrirle paso a la atracción mecánica”, afirmó el alcalde de Circasia, Julián Peña.
Cada beneficiario recibió capacitación técnica en conducción gracias a un convenio con el Instituto Departamental de Tránsito y el SENA, y ya cuenta con matrícula y licencia para operar legalmente los nuevos vehículos. Además, los motocarros tendrán restricción de dominio: no podrán ser vendidos ni transferidos durante cinco años, garantizando así su uso exclusivo para trabajos productivos.
Para los dos beneficiarios de mayor edad, la Alcaldía dispuso alternativas acordadas: uno recibirá apoyo para abrir un local de venta de insumos para animales y el otro contará con un local comercial para arrendar y asegurar su sustento.
El plan también contempla el futuro de los caballos que dejarán de trabajar. Un grupo de 11 personas, seleccionadas a través de convocatoria, participará en un sorteo para adoptar los equinos retirados. La adopción busca garantizar que los animales vivan su retiro en condiciones de bienestar, sin explotación laboral.
“Este es un paso enorme hacia la dignidad de las familias y el respeto por los animales. Queremos que la transición sea ejemplo para otros municipios del departamento y del país”, concluyó el mandatario local.







