Según manifestaron familiares del joven no era la primera vez que hacían un llamado de auxilio a la policía.
Federico Osorio, un estudiante de 20 años radicado en el condado Miami Dade (Florida) fue baleado luego de que la policía local no pudiera controlarlo, según manifestó el medio Univisión.
Los hechos ocurrieron este lunes, cuando la policía acudió a la residencia, ubicada al sur del condado en la zona de Kendall, tras recibir una llamada al 911 en la que la madre del joven pedía auxilio, pues éste la estaba amenazando con un cuchillo.
En principio los oficiales trataron de inmovilizarlo con una pistola Taser, pero al no dar resultados y al verse amenazados por los dos cuchillos que portaba joven, uno de los policías se vio obligado a disparar a Osorio.
Osorio sufría de esquizofrenia y bipolaridad, trastornos mentales por los que ya en varias ocasiones había amenazado con hacer daño a su familia, afirmó Daniela Osorio, hermana del joven. Agregó que Federico dijo que prefería morir antes que soltar los cuchillos con los que estaba amenazándola a ella y a su madre. Sin embargo, según fuentes preliminares, tanto la madre como la hermana se encuentran en perfecto estado de salud.
Todavía no es claro cuantas balas recibió el joven colombiano, quien no es el primero en morir en Florida a manos de las autoridades, en agosto del año pasado falleció Israel Hernández-Llach, de 18 años, tras ser impactado con una pistola eléctrica, cuando los uniformados lo sorprendieron pintando un grafiti sobre los muros de un edificio desocupado.
En dicha ocasión la muerte del joven generó polémica, pues, al parecer el joven no representaba un peligro para las autoridades que, sin embargo, decidieron utilizar la pistola eléctrica. En dicha ocasión la familia del joven grafitero denunció exceso policial.







