Tras el impacto del terremoto del pasado 10 de agosto, la Procuraduría convocó a un Comité Extraordinario del Programa de Alimentación Escolar (PAE) con participación de la Defensoría del Pueblo y las secretarías de Educación del Quindío y Armenia. En la reunión, las entidades de control recibieron un aporte de tranquilidad sobre las estrategias adoptadas para garantizar el complemento alimenticio a los estudiantes priorizados.
El sismo del 10 de agosto no solo alteró la infraestructura del Quindío, sino que puso a prueba la capacidad de respuesta de sus instituciones para proteger a la infancia. Ante el riesgo de interrumpir el complemento nutricional de miles de niños en medio de la crisis, las autoridades locales activaron soluciones inmediatas para evitar que la falta de alimentos agravara la vulnerabilidad en las aulas y los hogares.
Para evaluar las acciones implementadas, la Procuraduría citó a un Comité Extraordinario de PAE junto a la Defensoría del Pueblo y los entes educativos del departamento y su capital. Durante el encuentro, los organismos de control revisaron las mecánicas aplicadas durante la primera semana posterior al desastre, validando el esfuerzo territorial para mantener la operatividad del programa.
En representación del Gobierno del Quindío, la directora de Cobertura Educativa, Mónica Andrea Salgado Castro, detalló el esquema de seguimiento riguroso que se adelanta con los rectores. La funcionaria destacó que la Unidad de Alimentos para Aprender (UaPA) otorgó viabilidad para flexibilizar la prestación del servicio, lo que asegura que el complemento continúe llegando con criterios de calidad, inocuidad y oportunidad.
Entre las medidas prioritarias destaca la entrega de canastas con los ingredientes que estaban destinados originalmente para la preparación de ración en sitio. Esta modalidad alternativa se implementó entre el miércoles 19 y el viernes 21 de agosto en la totalidad de las sedes educativas de municipios con severas afectaciones, como Montenegro y Quimbaya.
A la par de atender la contingencia inmediata, las autoridades estructuran la operación a futuro, considerando que la solicitud de remesas para las cocinas escolares se realiza con 15 días de anticipación. De acuerdo con la Gobernación, la primera solicitud para la distribución de la siguiente semana ya fue enviada formalmente a los proveedores.
El avance del PAE en los próximos días estará condicionado por los lineamientos oficiales que definan el retorno a la normalidad en el departamento. Ya sea mediante clases presenciales, semipresenciales, por guías o en modalidad virtual, la Secretaría de Educación ajustará la prestación del servicio para asegurar que ningún estudiante priorizado se quede sin su ración.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







