El Gobierno del Quindío, a través de la Secretaría de Educación departamental y en articulación con el ICBF y autoridades locales, habilitó el retorno a clases de los jóvenes vinculados al Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes en el CAE La Primavera. Esta comunidad educativa se convierte en la primera del departamento en reactivar sus actividades pedagógicas en medio de la contingencia actual.
Aislados del exterior y con una rutina rigurosamente delimitada, los adolescentes del Centro de Atención Especializada (CAE) La Primavera viven una realidad muy distante a la del resto de los estudiantes del departamento. Mientras la mayoría de niños y jóvenes afrontan la emergencia desde la tranquilidad de sus hogares, en este centro la suspensión de actividades lúdicas y formativas paralizó por completo la vida cotidiana de quienes ven en el estudio su principal herramienta de transformación.
Conscientes de la vulnerabilidad emocional y social que implica el confinamiento bajo el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes, las autoridades departamentales priorizaron a esta población para reabrir las aulas. La urgencia no respondía solo a un cumplimiento académico, sino a la necesidad de devolverles estabilidad, propósito y un espacio de aprendizaje que haga más llevadera su situación.
La estrategia de retorno contempla una dinámica pedagógica adaptada a las condiciones del espacio. Los docentes dictarán sus asignaturas apoyados en guías de trabajo estructuradas, mientras que el operador logístico del CAE brindará el acompañamiento continuo a los alumnos para garantizar que los procesos formativos no sufran interrupciones.
La directora de Cobertura Educativa de la Secretaría de Educación departamental, Mónica Andrea Salgado Castro, explicó las razones detrás de la medida y enfatizó en las diferencias sustanciales de este grupo frente a la jornada regular. La funcionaria señaló que estos jóvenes no cuentan con la libertad ni la movilidad de otros estudiantes, por lo que la interrupción de sus rutinas impactaba de forma directa su bienestar dentro del recinto.
La decisión de reactivar la atención educativa se tomó tras un consenso institucional entre la rectoría de la institución educativa, el operador del centro, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Gobernación del Quindío. Gracias a esta articulación de esfuerzos, las actividades se reanudaron formalmente para brindar atención integral a esta comunidad de jóvenes.
El esquema implementado se mantendrá sujeto a los lineamientos que dicte la Entidad Territorial Certificada, organismo encargado de administrar el servicio educativo en los 11 municipios no certificados del Quindío. Mientras se evalúan metodologías definitivas para proteger a esta población vulnerable, las guías y la presencia docente garantizan que, detrás de los muros del CAE La Primavera, la educación siga siendo una puerta abierta hacia el futuro.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







