En su primera intervención ante el Congreso, la nueva directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Carolina Restrepo Cañavera, aseguró que los 11.9 billones de pesos asignados para 2027 son suficientes para atender a la niñez. Restrepo Cañavera, quien rechazó un anteproyecto alterno de 21.3 billones, afirmó que su labor es “gerenciar” y hacer más con los recursos disponibles, incluyendo una fuerte apuesta tecnológica.
En un giro inesperado y refrescante en el debate público, la directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Carolina Restrepo Cañavera, debutó en el Congreso de la República con una declaración contundente: «No vengo a pedir plata, porque no la necesito». Ante la Comisión Séptima del Senado, encargada de los temas sociales y laborales, la funcionaria dejó claro que su administración no solicitará los 9 billones de pesos adicionales que contemplaba un anteproyecto alterno, cuyo presupuesto total ascendía a 21.3 billones.
Para la vigencia 2027, el ICBF contará con casi 12 billones de pesos, una cifra que Restrepo Cañavera considera suficiente para cumplir con las metas trazadas y para innovar. «Cuando uno tiene plata y hace las cosas bien, no es ninguna gracia; pero cuando de pronto uno no tiene la suficiente y hace las cosas, ahí es donde entra uno a gerenciar verdaderamente que es lo que yo llegué a hacer al Instituto», explicó a los senadores, marcando una clara diferencia con administraciones anteriores.
La directora detalló que con este recurso se atenderá a 2.1 millones de niños en la primera infancia, pero además, se priorizará una ambiciosa modernización tecnológica. La entidad solicitó una asignación de 1.1 billones de pesos específicamente para actualizar servicios obsoletos y fortalecer la operación mediante tecnologías de la información, lo que permitirá una gestión más eficiente y transparente.
Restrepo Cañavera también envió un mensaje claro a los operadores y contratistas que colaboran con el Instituto, reafirmando que aquellos que trabajan por la niñez de manera honesta y profesional se mantendrán, pero advirtió que no permitirá injerencias indebidas. «Los operadores no van a cogobernar. No van a coadministrar. Si usted es buen profesional, ¿qué problema va a tener? Los buenos operadores van a seguir», puntualizó.
En un punto clave de su intervención, la directora anunció que el ICBF asumirá directamente la provisión de alimentos en sus centros, con el fin de garantizar la calidad y combatir las irregularidades del modelo actual. «Vamos a darle la alimentación nosotros. Lo que está ahora, no funciona. Tenemos que innovar. Tenemos que cambiar. Vamos a mejorar», concluyó, reafirmando su compromiso con una gestión gerencial y centrada en el bienestar de los menores.
Finalmente, cabe hacer una nota aclaratoria. Horas antes de la sesión, el ICBF había comunicado que se solicitaban 468.464 millones de pesos para la formalización laboral de 12.266 madres y padres comunitarios. No obstante, la entidad se permite informar que, tras el análisis, «la asignación para recursos de funcionamiento no permite el cumplimiento de lo normado», por lo que esta situación aún está por definirse.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






