Cuatro militares murieron y seis resultaron heridos cuando el helicóptero Black Hawk en el que viajaban aterrizó en un campo minado en una zona rural del municipio de Teorama, Norte de Santander, informaron fuentes castrenses.
Los explosivos fueron colocados y activados por guerrilleros de las Farc, señaló un comunicado del Ministerio de Defensa.
Los heridos en la explosión fueron evacuados de la zona y se encuentran en hospitales en recuperación.
Lasprilla, en la zona
El comandante del Ejército, general Jaime Lasprilla, se desplazó a la zona para conocer de primera mano los hechos y dirigir las operaciones.
“La información que tenemos es que el hecho ocurrió en la vereda de Santa Lucía, que hace parte del corregimiento El Aserrío, en la zona de El Catatumbo”, dijo a Efe el personero de Teorama, Ever Pallares.
El aparato, perteneciente a la Brigada Móvil No. 33 del Ejército, llevaba 15 militares a bordo.
Al parecer, el helicóptero se dirigía a la zona de Filo Guamo, donde técnicos de la petrolera estatal Ecopetrol trabajan en la reparación de un tramo del oleoducto Caño Limón-Coveñas, dañado la semana anterior en un ataque guerrillero.
En la zona en que murieron los militares, operan grupos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc, del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y un reducto del Ejército Popular de Liberación (EPL), que según las autoridades se dedica principalmente al narcotráfico.
Atentado en La Guajira
Al frente 59 de las Farc fue atribuido el ataque a una torre de energía de propiedad de Transelca, ubicada en área rural del municipio de Barrancas en La Guajira durante el fin de semana.
El comandante de la Policía coronel Alejandro Calderón Celis afirmó que “en esta zona delinquen los guerrilleros de este grupo y se presume que fueron los autores del hecho”.
El ataque se produjo en el sector del resguardo Zaino en el sector de Pozo Hondo, donde habita mayoritariamente población de la etnia wayuu.
Según el oficial la torre es la número 063 y esta no alcanzó a caerse ya que quedó agarrada de los cables, por lo que no afectó el fluido eléctrico en la zona. “Solo quedó averiada y afortunadamente no hubo nadie herido en el hecho”, dijo el comandante.
Segundo Epieyú autoridad tradicional del resguardo afirmó que hacia las diez de la noche del sábado escucharon la detonación y luego se dieron cuenta que había sido en la torre.
“Esto nos causó mucho temor por cuanto esta es una zona tranquila, donde no habíamos tenido esta clase de problemas”, indicó.
Agregó que la impresión fue muy grande por cuanto la torre queda a unos 100 metros de la comunidad donde viven unas 200 familias que se dedican a la agricultura y a la cría de chivos.
El Ejército hizo presencia en el sitio para verificar que no hubiera más explosivos.
Otro atentado
La firma Ecopetrol denunció un nuevo atentado contra el Oleoducto Transandino en cercanías de Tumaco, Nariño, y activó un plan de contingencia para evitar la contaminación de varios ríos de la región con el crudo vertido. El atentado perpetrado anoche produjo la rotura de la tubería y el derrame de crudo en la quebrada Pianulpí, que surte al río Guisa, y este a su vez al río Mira que alimenta el acueducto de Tumaco.
“En el momento del atentado el oleoducto se encontraba operando y se procedió a suspender el bombeo de manera inmediata”, informó Ecopetrol. El atentado se produjo a 55 kilómetros de la bocatoma del acueducto de Tumaco. Cuadrillas de la empresa trabajan para evitar que la mancha llegue hasta el río Mira.







