Pese al complejo panorama económico nacional, Armenia empieza a mostrar señales claras de recuperación en el sector de la construcción, convirtiéndose en un territorio de oportunidades para el desarrollo urbano, la inclusión social y la inversión privada. Así lo revelan los más recientes boletines del Observatorio Económico de la Secretaría de Hacienda, que consolidan un análisis positivo sobre las condiciones actuales y futuras de este sector clave.
El secretario de Hacienda de la ciudad, Yeison Andrés Pérez Lotero, explicó que esta tendencia responde a la confluencia de siete factores estratégicos que están dinamizando el entorno económico local:
-Costos en retroceso y precios más estables
inflación en Armenia cerró marzo en 5,38 %, mientras el Índice de Costos de Construcción (ICOCED) subió solo un 2,4 % en febrero. Además, el Índice de Precios de Vivienda Nueva (IPVN) moderó su crecimiento a 3,1 % en 2024, lo que mejora la viabilidad de nuevos proyectos, especialmente de Vivienda de Interés Social (VIS), y aumenta la posibilidad de acceso para más hogares.
-Reducción progresiva en tasas de interés
El Banco de la República ha reducido su tasa de intervención del 13,25 % (junio 2023) al 9,25 % (abril 2025), lo que mejora las condiciones para el crédito hipotecario y permite reactivar procesos de preventa en el segundo semestre de este año.
-Fuerte impulso al programa Mi Casa Ya
En lo corrido de 2024 se han asignado más de 50.000 subsidios del programa Mi Casa Ya, con especial atención a municipios de categoría 3 a 6, como Armenia. Con un total de 124.000 apoyos acumulados, esto genera confianza en los desarrolladores y amplía la base de compradores potenciales.
- Crecimiento del empleo en el sector
El número de ocupados en construcción en Armenia aumentó un 15,8 % entre septiembre de 2024 y marzo de 2025, alcanzando los 12.258 trabajadores. Aunque este crecimiento responde en parte a obra pública, contribuye a sostener el ingreso de los hogares y fortalecer el tejido productivo.
-Inversión extranjera en alza
El Quindío concentra el 25 % de las compras de vivienda nueva de colombianos en el exterior, y se posiciona como el principal destino de inversionistas foráneos atraídos por el clima, la calidad de vida y los precios competitivos. Esta tendencia abre la puerta a proyectos de renovación urbana y desarrollo con valor agregado.
-Competitividad en costo de vida
La leve diferencia en inflación frente al promedio nacional indica que el aumento en los precios inmobiliarios no ha afectado de forma desproporcionada el costo de vida, lo que mantiene a Armenia como una ciudad atractiva para nuevos residentes, talentos e inversionistas.
-Resiliencia sectorial frente al entorno nacional
Desde el cuarto trimestre de 2021, el Valor Agregado Bruto (VAB) de la construcción en Armenia ha superado consistentemente el indicador nacional, mostrando una capacidad destacada de recuperación frente a la desaceleración económica general.
Llamado a transformar esta oportunidad en crecimiento inclusivo
El secretario Pérez Lotero concluyó que estos factores convergen en un “momento de oportunidad” para Armenia, que debe ser aprovechado con decisiones coordinadas entre el sector público y privado. Para ello, se plantean tres líneas de acción:
-Acelerar el licenciamiento de proyectos VIS y mixtos, ajustando los topes y trámites para atender el déficit habitacional sin desplazar a los hogares locales.
-Consolidar el empleo constructor, mediante formación en oficios y alianzas con proveedores regionales que aseguren un impacto duradero en la economía local.
-Canalizar la inversión extranjera hacia proyectos estratégicos como la renovación urbana, vivienda en arriendo de larga duración y nuevos equipamientos públicos.
De implementarse estas estrategias, la construcción podría convertirse nuevamente en motor de desarrollo económico, bienestar social y competitividad para Armenia, posicionándola como una ciudad ideal para vivir, invertir y retirarse en Colombia







