El Congreso de la República aprobó la Ley Lorenzo, una iniciativa impulsada por la senadora Andrea Padilla, que busca garantizar el bienestar y la protección de los perros utilizados en labores de seguridad y vigilancia privada en Colombia. La normativa establece nuevas obligaciones para las empresas y contratantes de estos servicios, con el objetivo de erradicar el maltrato animal y mejorar sus condiciones de vida.
Con esta ley, las empresas estarán obligadas a implementar un plan de bienestar integral y un plan de retiro para los perros que prestan servicios de vigilancia. Además, la edad de retiro de estos animales se reducirá de ocho a seis años, permitiéndoles una jubilación anticipada en condiciones dignas.
Uno de los aspectos más innovadores de la Ley Lorenzo es la regulación de los espacios de descanso de los perros, los cuales ahora deberán contar con cámaras de vigilancia, regulación de temperatura, zonas cómodas de descanso, agua y comida de calidad, espacios de esparcimiento y tiempo de ocio.
La senadora Padilla destacó que la ley también impone responsabilidades directas a los entes contratantes, como centros comerciales y otras entidades que utilizan estos servicios. “A veces denuncian que un centro comercial tiene un perrito en malas condiciones y la respuesta es que eso le compete a la empresa de seguridad. Pues no, ahora es un asunto compartido”, enfatizó la legisladora.
La iniciativa fue bautizada como Ley Lorenzo en honor a un perro de vigilancia que sufrió graves abusos mientras prestaba servicio en un centro comercial de Bogotá. La aprobación de la ley coincidió con la noticia del fallecimiento de Ángel, otro perro que inspiró un proyecto de ley contra el maltrato animal.
Tras la aprobación, Padilla celebró el avance en sus redes sociales: “¡La #LeyLorenzo que protegerá a los miles de perritos usados en seguridad y vigilancia privada es una realidad! Por ellos, por Ángel, por todos los animales, el mandato es persistir”.
El representante a la Cámara Daniel Carvalho también destacó la importancia de esta legislación y la calificó como un paso fundamental en la protección animal en Colombia.
Con esta nueva normativa, el país marca un precedente en la defensa de los derechos de los animales utilizados en el sector de la seguridad, promoviendo un trato más humano y condiciones dignas para estos fieles servidores.







