La Asociación de Frigoríferos de Colombia (Asofricol) hizo un llamado de alerta al gobierno de Gustavo Petro ante el incremento del 84% que ha tenido el costo de la carne en el país, afectando fuertemente la canasta familiar.
De acuerdo con Álvaro Urrea, presidente de Asofricol, esta alza se debe a varios factores: “El auge de la exportación del ganado vivo que, además de sustituir la exportación de carne con valor agregado a mercados como Asia y África, tiene un efecto especulativo en el precio de los animales, lo que afecta el ciclo ganadero e impacta el suministro y el precio de la carne para los colombianos”.
Sobre esto, el gremio añadió que, esta situación no solo afecta el ciclo ganadero e impacta el suministro, sino también, los hábitos de consumo de los colombianos, quienes desde la última década han ido reduciendo el consumo de esta proteína.
“Más de $750 millones de dolares dejan de ingresa a la economía del país”, lo que ocasiona igualmente “la pérdida del empleo de 9.760 familias que viven de esa actividad”, aseguró Asofricol
Como consecuencia a lo anterior, las plantas de beneficio ubicadas en Caucasia, Antioquia; Garzón, Huila; Barrancabermeja, Santander, son las primeras en anunciar la suspensión de actividades.
El gremio señaló que, debido a la indiferencia del Gobierno pasado y la ausencia de una política del sector cárnico, se ha disminuido en un 1 millón de cabezas el faenado anual, lo que ha impactado la oferta interna de carne de res que, “de no hacer una intervención inmediata, seguramente seguirá a la baja durante todo el 2023”.
De esta manera, Asofricol solicitó al Gobierno que se reglamenten las exportaciones de animales en pie, se destinen recursos para la realización de campañas de fomento al consumo y se articulen las instituciones de control en la lucha contra la ilegalidad.







