Aunque en los último años, el uso del cogoyo de la palma de cera ha disminuido para la celebración de Semana Santa, las autoridades del Quindío hacen un nuevo llamado para proteger esta hermosa especie en vía de extinción, y conservar el hogar de especies como el loro orejiamarillo, uno de los animales endémicos del país y en peligro de muerte.
Para esto, desde la autoridad ambiental, se señaló el desarrollo de diferentes intervenciones y recorridos de exploración en el departamento, especialmente en los municipios cordilleranos donde la presencia del ‘Árbol Nacional’ es mayor.
“Estamos realizando un trabajo conjunto con los párrocos de cada municipio, para que así, logren transmitir a sus feligreses, el mensaje del no uso a la palma de cera”, manifestó José Manuel Cortés, director general de la Corporación Autónoma Regional del Quindío – CRQ.
Sobre esto añadió que, “para el Domingo de Ramos, serán entregadas a estas parroquias, algunas ramas o árbolitos que reemplacen el cogoyo de la palma de cera”, evitando extraerlas de sus ecosistemas naturales.
¿Qué alternativas tiene la comunidad para el Domingo de Ramos?
Para tener una celebración responsable con la naturaleza, se recomienda elaborar ramos en materiales como la cáscara de las mazorcas, utilizar follaje o plantas vivas sembradas en viveros, como la robelina o areca, la rama de pino y guayacán o el junco.







