Un trágico accidente ferroviario se registró en México, luego de que un tren del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec se descarrilara en el estado de Oaxaca, dejando un saldo preliminar de 13 personas fallecidas y más de un centenar de heridos. El siniestro ocurrió cerca de la comunidad de Nizanda, en una zona rural del sur del país, mientras la formación cubría la ruta entre Salina Cruz, en el océano Pacífico, y Coatzacoalcos, en el golfo de México.
De acuerdo con la información oficial, el tren transportaba a más de 240 pasajeros y miembros de la tripulación al momento del accidente. Las autoridades sanitarias confirmaron que decenas de personas fueron trasladadas a hospitales de la región, algunas de ellas en estado grave, mientras que otros afectados recibieron atención médica en el lugar de los hechos.
La presidenta de México ordenó el despliegue inmediato de equipos de emergencia y funcionarios del Gobierno nacional para atender a las víctimas y brindar acompañamiento a sus familias. Asimismo, se activaron protocolos de auxilio con apoyo de fuerzas de seguridad y organismos de socorro para facilitar las labores de rescate y evacuación.
La Fiscalía General de la República inició una investigación para esclarecer las causas del descarrilamiento y determinar posibles responsabilidades. El hecho ha generado conmoción en el país y reabrió el debate sobre las condiciones de seguridad del sistema ferroviario, especialmente en proyectos estratégicos destinados a fortalecer la conectividad y el desarrollo económico del sur de México.







