El turismo del Quindío podría enfrentar una reducción de 15,7 % en su actividad durante los próximos 12 meses, debido a la coincidencia de tres factores: las consecuencias del sismo del pasado 10 de agosto, la revaluación del peso colombiano y el fenómeno de El Niño. Según el escenario central proyectado por el Observatorio de Turismo, el impacto económico alcanzaría cerca de $249.000 millones.
De los tres factores, el sismo representa el mayor riesgo para el sector, con una disminución estimada del 11,2 % de la actividad turística. Los cierres y restricciones en algunas vías, sumados a las afectaciones temporales en atractivos turísticos, han dificultado el desplazamiento y reducido la llegada de visitantes al departamento durante el proceso de recuperación.
A este panorama se suma la revaluación del peso colombiano, que puede hacer más atractivos para los viajeros nacionales algunos destinos internacionales. Esta situación aumenta la competencia para el Quindío justo cuando empresarios y autoridades buscan recuperar el flujo de turistas y sostener los empleos relacionados con hoteles, restaurantes, parques, transporte y demás servicios.
El fenómeno de El Niño constituye otro desafío, especialmente porque su etapa más crítica podría coincidir con la temporada alta comprendida entre noviembre de 2026 y enero de 2027. Aunque la reducción de las lluvias podría facilitar la recuperación de algunas carreteras, también incrementaría el riesgo de incendios forestales y la presión sobre los recursos de agua y energía, además de poner en riesgo los paisajes naturales que hacen parte de los principales atractivos del departamento.
Sin embargo, el escenario también abre una oportunidad para Armenia, considerada uno de los territorios con menor afectación física frente al terremoto. La capital quindiana podría recibir visitantes, servicios y actividades que temporalmente sean trasladados desde otros municipios afectados, fortaleciendo su oferta turística y capacidad de atención. Para el secretario de Hacienda Municipal, Yeison Andrés Pérez Lotero, será fundamental anticiparse y trabajar articuladamente con los empresarios para proteger el empleo y dinamizar la economía local.
Ante este panorama, el Observatorio de Turismo plantea acelerar la recuperación de las vías, fortalecer la promoción del destino y brindar apoyo especialmente a las pequeñas empresas. También recomienda prepararse para eventuales restricciones de agua y energía y reforzar las acciones de prevención de incendios. La capacidad de anticiparse y aprovechar la relocalización de la demanda podría ser determinante para que Armenia y el Quindío reduzcan las pérdidas y conviertan la recuperación en una oportunidad para fortalecer su sector turístico.






