El zoológico de Shanwei, en la provincia de Guangdong, China, ha generado indignación tras descubrirse que los supuestos “pandas” que exhibían eran en realidad perros de la raza Chow Chow pintados de blanco y negro. El escándalo salió a la luz cuando varios visitantes notaron comportamientos inusuales en los animales, como jadear y ladrar, lo que los llevó a sospechar que no eran pandas verdaderos. Finalmente, los responsables del zoológico admitieron que habían teñido a los perros con la intención de que parecieran los emblemáticos osos.
El incidente, captado en un video que se viralizó en la plataforma Douyin (la versión china de TikTok), generó una fuerte reacción en las redes sociales. El video fue compartido más de 1.4 millones de veces y acumuló 725.000 “me gusta”, exponiendo a nivel nacional el engaño. En las imágenes, se observa a los Chow Chow en un recinto con un cartel que decía “perros pintados”, lo que solo intensificó el enojo de los visitantes, quienes exigieron la devolución de su dinero y acusaron al zoológico de maltrato animal.
El director del zoológico, de apellido Huang, intentó justificar la decisión de pintar a los perros, asegurando que utilizaban tinte natural y que la idea provenía de internet. “Los perros son una de nuestras principales atracciones”, afirmó, añadiendo que la intención era “aumentar la diversión” para atraer a más visitantes. A pesar de las explicaciones, la indignación no se hizo esperar. Tanto defensores de los animales como visitantes del zoológico condenaron la acción, considerándola un acto de explotación y engaño.
Este no es el primer incidente de este tipo en China. En mayo de 2024, otro zoológico en la provincia de Jiangsu fue criticado por utilizar la misma técnica para presentar a Chow Chows como pandas, bajo el pretexto de que no podían obtener pandas reales. La repetición de estos casos ha generado un debate en el país sobre el trato a los animales en cautiverio y la responsabilidad de las instituciones para garantizar su bienestar.






