Han pasado más de cuatro años desde el asesinato de Yenny Karolain Nohava Forero, una joven de 20 años que fue atacada el 11 de marzo de 2022 en una zona rural del municipio de Circasia (Quindío). Aunque la justicia ya emitió una condena contra el principal acusado, Cristian Alejandro Ospina Fernández, el hombre continúa en libertad mientras se resuelven los recursos de apelación presentados por su defensa.
La situación ha generado indignación y preocupación entre los familiares de la víctima, quienes aseguran que la demora en la decisión definitiva no solo prolonga su dolor, sino que también pone en riesgo a testigos del proceso y a la comunidad.
Una condena de 37 años de prisión
En abril de este año se llevó a cabo la audiencia de lectura de sentencia contra Cristian Alejandro Ospina Fernández, de 27 años de edad, quien fue hallado responsable del delito de homicidio agravado.
De acuerdo con los elementos probatorios presentados durante el juicio, uno de los informes periciales concluyó que la muerte de Yenny Karolain se produjo de manera violenta y como consecuencia de múltiples heridas ocasionadas con un elemento cortopunzante en diferentes partes del cuerpo.
Tras analizar las pruebas recopiladas durante la investigación, la juez del caso emitió una sentencia condenatoria de 37 años de cárcel contra Ospina, en calidad de autor del homicidio.
La funcionaria judicial dejó claro que una vez la sentencia quede en firme se emitirá de manera inmediata la orden de captura correspondiente.
De la captura al vencimiento de términos
Durante los primeros meses de la investigación, la Fiscalía General de la Nación adelantó la recolección de pruebas que permitieron identificar a Cristian Alejandro Ospina como principal sospechoso del crimen.
El procesado fue capturado y permaneció privado de la libertad durante cinco meses. Sin embargo, posteriormente recuperó su libertad por vencimiento de términos.
Actualmente continúa libre debido a que la juez determinó que podía permanecer en esa condición mientras se resuelven los recursos de apelación interpuestos por su defensa ante una segunda instancia.
“Ya pasaron cuatro años y es justo que este hombre esté preso”
Yuri Forero, madre de la víctima, expresó la frustración que siente la familia ante la demora del proceso judicial: “Una respuesta que necesitamos para que pueda ser detenido el homicida que ya está condenado ahora, pero pues como apelaron se puede dar a segunda instancia al caso. Lo que más deseamos es que se haga justicia, que nos escuchen, que ya pasaron cuatro años y que ya es justo que este hombre esté preso”, manifestó.
La mujer también denunció que tras la condena, el procesado ha realizado transmisiones en vivo a través de redes sociales en las que divulga contenido relacionado con el caso y expone públicamente a personas que participaron como testigos durante el proceso.
“Se ha complicado mucho porque después de que fue condenado, él por redes sociales ha hecho muchos ataques como familia y también a los testigos. Entonces también eso me parece una falta de respeto para mí, es como una burla que está haciendo él para nosotros como dolientes, como familia, y bueno, también está poniendo en riesgo a estas personas que contribuyeron con las declaraciones para dar con él”, afirmó.
Temor de que pueda evadir la justicia
La permanencia en libertad del condenado también genera temor entre los allegados de Yenny Karolain. “Para nosotros el temor es que este tipo esté ganando tiempo, porque lo que está haciendo es como pausando la situación, haciendo que las cosas se vayan dilatando y que de pronto nos pase algo, porque él está suelto por vencimiento de términos. Capaz eso es lo que él se está jugando”, señaló Yuri Forero.
Asimismo, hizo un llamado a las autoridades judiciales para que adopten decisiones que eviten que personas condenadas continúen en libertad.
“Yo lo que sí quiero aclamarle a nuestra justicia colombiana es que de verdad no sigan dejando a estas personas libres sabiendo que ya tienen un proceso, que ya tienen todas las pruebas para ser detenidos, que esta persona no siga libre, que igual puede seguir haciéndole daño a otras personas”, agregó.
Una apelación que mantiene suspendida la captura
Por su parte, Lucelly Forero, tía de la joven asesinada, explicó que el proceso se encuentra actualmente en una etapa que ha generado nuevas demoras. “Lo que pasa es que es muy triste saber que a él lo declararon culpable, le dieron 37 años de cárcel, pero no le pudieron dar orden de captura porque él apeló”, indicó.
Sobre esta misma línea, expresó que, “eso pasó a segunda instancia en el Tribunal. Pasa que allá hay tres magistrados, uno de ellos se declaró impedido porque en el inicio de la muerte de mi sobrina él era un servidor público y participó del allanamiento que le hicieron a él. Entonces para la decisión de quién va a dar la confirmación de justicia lo mandaron a la Suprema Corte”, relató.
La familia se encuentra a la espera de que la Corte Suprema determine qué magistrado asumirá el conocimiento del caso para continuar con el trámite de la apelación y emitir una decisión definitiva.
“Las pruebas lo condenan”
Mientras esperan una respuesta de la justicia, los familiares insisten en que la condena no responde a una acusación personal sino al resultado de las pruebas presentadas durante el proceso.
“Estamos esperando que se haga justicia porque mataron a una hermosa mujer. Nosotros como familia no lo estamos condenando a él. Las pruebas lo condenan a él. Entonces eso es lo que queremos, que se haga justicia”, expresó Lucelly Forero.
La mujer también manifestó el dolor que ha significado para la familia afrontar un proceso judicial que ya supera los cuatro años y que, además, no fue tipificado como feminicidio sino como homicidio agravado.







