En la comuna Ocho de Ibagué (Tolima), dos homicidios ocurrieron en un intervalo de apenas dos días. El primero ocurrió el lunes 28 de septiembre en el sector del Jardín Santander, cerca del Hato de la Virgen, donde fue asesinada Wendy Dayana Torres, de 29 años y madre de dos hijos.
De acuerdo con la información preliminar conocida por las autoridades, Wendy caminaba por el sector cuando un hombre se acercó y le disparó. Uno de los impactos la alcanzó a la altura del corazón y, pese a la gravedad de la herida, murió en el lugar antes de recibir atención médica. La Policía Metropolitana de Ibagué indicó que una pareja que se movilizaba en motocicleta estaría presuntamente relacionada con el ataque.
La víctima registraba cuatro anotaciones judiciales, de acuerdo con la información suministrada por la Policía. Entre ellas aparecen registros relacionados con homicidio, intimidación o amenaza con arma de fuego, fuga de presos y hurto; estos antecedentes corresponden a actuaciones o investigaciones y no constituyen por sí mismos una condena penal.
Dos días después, la violencia volvió a golpear la misma comuna. En la noche del miércoles 30 de septiembre, en el barrio Protecho Topacio, fue asesinado Óscar Julián Molina, de 27 años, quien, según la información preliminar, se encontraba estacionado en su motocicleta cuando una pareja que se movilizaba en otro vehículo habría llegado hasta el lugar y le disparó.
Molina recibió varios impactos de arma de fuego y murió en el sitio a los responsables y determinar los móviles. Aunque existen coincidencias como el lugar, la cercanía temporal, las edades de las. La Policía informó que tenía tres anotaciones en calidad de indiciado relacionadas con abandono, tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y hurto agravado. Al igual que en el caso de Wendy, estos registros hacen parte de actuaciones judiciales y no significan, por sí solos, que exista una condena.
Los dos casos quedaron en manos de la Seccional de Investigación Criminal (SIJIN), que adelanta los actos urgentes y las labores de policía judicial para establecer qué ocurrió, identificar a los responsables y determinar los móviles. Aunque existen coincidencias como el lugar, la cercanía temporal, las edades de las víctimas y el uso de armas de fuego, hasta ahora no existe información oficial que permita afirmar que los homicidios estén relacionados. Cualquier hipótesis sobre una posible conexión o un eventual ajuste de cuentas permanece sin confirmar mientras avanzan las investigaciones.






