El clima en nuestra región cafetera puede ser tan hermoso como implacable. Lo que transcurría como una jornada habitual de recolección agrícola para dos hermanos campesinos, se transformó en cuestión de segundos en una desgarradora tragedia familiar, luego de que la furia de la naturaleza descargara toda su fuerza sobre ellos, apagando la vida de un joven trabajador quindiano.
El lamentable suceso se registró alrededor de las 3:30 de la tarde del viernes 9 de octubre en la finca La Floresta, ubicada en la vereda La Cima de Filandia (Quindío). José Edwin Parra Quilcué, de 26 años de edad, se encontraba recogiendo café junto a su hermano cuando una sorpresiva y violenta descarga eléctrica atmosférica impactó directamente la zona del cafetal donde laboraban.
Tras recibir el angustioso llamado de emergencia, una patrulla de la Policía se desplazó rápidamente hasta la apartada zona rural. Al llegar, el panorama era desolador: el cuerpo de José Edwin yacía sin signos vitales tras recibir el impacto fulminante del rayo, mientras que su hermano, Juan Camilo Parra Quilcué, presentaba diversas lesiones derivadas de la brutal descarga natural, por lo que tuvo que ser auxiliado.
La repentina muerte de José Edwin, nacido en el año 2000, ha causado una profunda conmoción en el “Colina Iluminada”. El joven, hijo de Yeimi Paola y Duberney, convivía con su compañera sentimental en la casa lote Mi Casita de la vereda Los Tanques, donde hoy sus seres queridos y toda la comunidad campesina lloran la inesperada partida de un hombre dedicado al campo.


