El deporte quindiano ha perdido a uno de sus más grandes referentes y formadores. El luto y la profunda tristeza invaden hoy los corazones de la comunidad de las artes marciales tras conocerse, en la mañana de este viernes 9 de octubre, el lamentable fallecimiento del maestro Jorge Eliécer Valencia Aguirre, el hombre que entregó su vida entera para consolidar y llevar el hapkido del Quindío al primer plano nacional.
Durante más de cuatro décadas, el maestro Valencia se convirtió en un pilar inquebrantable para el desarrollo deportivo de la región. Al frente de diversos clubes en los municipios de Armenia y Montenegro, no solo pulió la técnica de cientos de jóvenes, sino que forjó seres humanos íntegros y disciplinados. Su incansable labor, hecha siempre con el corazón, rindió sus más grandes frutos en los pasados Juegos Deportivos Nacionales y Paranacionales del Eje Cafetero, donde el departamento brilló con luz propia gracias al talento de pupilos suyos como Carlos Andrés Zorrilla y Karen Daniela Parrado.
La triste partida de esta leyenda ha desatado una inmensa ola de solidaridad y gratitud en todo el país. Ligas de gran peso, como las del Valle del Cauca y Cundinamarca, expresaron públicamente sus condolencias, exaltando su liderazgo y reconociendo el enorme vacío que deja en el hapkido nacional. Sin embargo, el tributo más conmovedor provino del seno de su familia, en la voz de su hijo mayor, Brayhan Valencia.
“Papá, hoy me toca despedirte con el corazón en la mano, pero con un orgullo infinito por haber caminado a tu lado. Gracias por ser mi primer maestro, por enseñarme el valor de la fuerza, el respeto y la familia. Te prometo honrar tu memoria. Vuela alto y descansa en paz, viejo, que aquí me quedo al frente para que sigas sintiéndote orgulloso de mí”, escribió el joven, sellando la promesa de mantener vivo el invaluable legado de un gigante que jamás será olvidado en la historia del Quindío.


