Dos enormes tanques de vino tinto estallaron en una destilería, lo que provocó la liberación de aproximadamente 2.2 millones de litros de vino tinto, equivalente al volumen de una piscina olímpica, que inundaron las calles del tranquilo pueblo.
La destilería responsable, Levira, emitió un comunicado disculpándose por los daños y asumiendo plenamente la responsabilidad del inusual accidente. “Las causas de este incidente están siendo investigadas por las autoridades competentes. Estamos totalmente comprometidos a cubrir los costos asociados con la limpieza y reparación de los daños, y contamos con equipos listos para intervenir de inmediato. Nuestra prioridad es resolver esta situación lo más rápido posible”, declaró la empresa.
A pesar de que este suceso puede parecer divertido y anecdótico, provocó varios sucesos que podrían haber ocasionado problemas mayores en el caso de que el vino hubiese llegado al río de Cértima, cercano al pueblo, ocasionando grandes estragos medioambientales
Debido al masivo derrame y a sus posibles consecuencias, las autoridades declararon una alerta roja y concentraron todos sus esfuerzos en desviar la corriente para que esta no llegase al río sino hacia un campo.






