Mientras avanzan las acciones para reparar las instituciones educativas afectadas, el Quindío prepara también el acompañamiento emocional para el retorno progresivo a las aulas. La Secretaría de Educación construye un protocolo de atención dirigido inicialmente a orientadores, docentes y maestros de apoyo.
El regreso a las instituciones educativas no dependerá únicamente de las obras de infraestructura. La Secretaría de Educación del Quindío adelanta de manera paralela un proceso de apoyo psicosocial para las comunidades educativas, teniendo en cuenta el impacto emocional que dejó el terremoto y la necesidad de generar condiciones adecuadas para el reencuentro.
Con ese propósito, el pasado viernes 14 de agosto se realizó una mesa técnica en la que participaron funcionarios y contratistas de la Secretaría, junto con la psicóloga de la Secretaría de Salud, Sandra Serna, y el doctor en Filosofía Óscar Iglesias Alvis, quien se vinculó voluntariamente a la iniciativa. De este encuentro surgieron lineamientos para un protocolo de atención que acompañará el progresivo retorno a las aulas.
Ángela María Marín Valencia, titular encargada de la Secretaría de Educación, explicó que el objetivo es entregar herramientas a orientadores y maestros de apoyo para que puedan acompañar inicialmente a docentes, directivos y estudiantes. La intención es que estos profesionales cuenten con recursos para ayudar a disminuir la carga emocional y facilitar el manejo de las experiencias vividas durante el terremoto.
La funcionaria también resaltó la importancia del encuentro presencial en esta etapa. Según explicó, después de un acontecimiento de alto impacto emocional, la interacción cara a cara adquiere especial relevancia, porque permite fortalecer los vínculos y recuperar espacios de encuentro dentro de las comunidades educativas.
En este proceso también participa activamente la Red Departamental de Orientadores, constituida a comienzos de este año y que ahora ajusta sus dinámicas a las necesidades surgidas tras el terremoto. La red, junto con la Secretaría de Educación, tendrá un papel fundamental como primera instancia de acompañamiento psicosocial dentro de las instituciones.
Juan Guillermo Ardila Cedeño, representante de la red, destacó la respuesta que tuvieron docentes, directivos docentes y estudiantes durante el terremoto, al señalar que supieron cómo actuar ante la emergencia. Sin embargo, advirtió que el esfuerzo también genera desgaste y que muchas personas necesitan un espacio para liberar esa carga emocional. Por eso, el protocolo busca que el retorno no sea únicamente físico, sino también acompañado de herramientas para afrontar lo ocurrido y recuperar progresivamente la tranquilidad en las comunidades educativas.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







