Tras el reciente movimiento telúrico, el Gobierno del Quindío realizó verificaciones técnicas en 10 cabildos y resguardos indígenas para establecer la magnitud de las afectaciones. El diagnóstico permitirá definir una ruta de atención para las familias damnificadas y gestionar las ayudas necesarias.
Por instrucción del gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis Bedoya, la Secretaría de Familia desplegó un equipo técnico para verificar las condiciones de 10 cabildos y resguardos indígenas afectados tras el movimiento telúrico. Las visitas se concentraron en comunidades de Armenia, Calarcá, Montenegro, La Tebaida y Pijao, con el propósito de conocer directamente el estado de las viviendas y de la infraestructura comunitaria.
Las inspecciones evidenciaron daños de consideración en diferentes territorios. En el cabildo Inga de Armenia se reportó el colapso total de viviendas, mientras que en las comunidades Embera Chamí Kibara, Yanacona, Paraíso de Paz, Wounaan y Daidrua fueron identificados severos agrietamientos en tejados y muros.
La emergencia también alcanzó los medios de subsistencia de algunas familias. En el resguardo Tatadrúa, en Pijao, se registraron pérdidas en cultivos asociadas a vendavales, sumando nuevas dificultades para comunidades que ahora deben afrontar tanto los daños en sus espacios habitacionales como las afectaciones en sus actividades productivas.
El riesgo estructural y el temor ante posibles réplicas llevaron a varias familias a abandonar temporalmente sus viviendas y trasladarse hacia espacios comunitarios, entre ellos canchas deportivas. La medida busca reducir la exposición de las personas mientras se determina con mayor precisión el estado de las edificaciones afectadas.
Frente a este panorama, la Dirección de Poblaciones avanza en la consolidación de un diagnóstico detallado de los daños y en el censo de caracterización de las personas damnificadas.
Esta información será fundamental para establecer cuántas familias requieren atención y cuáles son las necesidades prioritarias en cada comunidad.
Los resultados serán articulados con los comités municipales de gestión del riesgo, la Secretaría de Salud y las alcaldías correspondientes, con el objetivo de activar una ruta de atención y facilitar la entrega de ayudas institucionales.
Mientras continúa la evaluación, las comunidades indígenas afectadas permanecen en el centro de la respuesta departamental ante una emergencia que ha dejado viviendas deterioradas, cultivos afectados y familias buscando condiciones seguras para permanecer en sus territorios.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío







