Tras las evaluaciones técnicas requeridas en el Centro Administrativo Departamental a causa del sismo del pasado 10 de agosto, la Gobernación del Quindío trasladó temporalmente sus operaciones al Centro Cultural Metropolitano de Convenciones en el norte de Armenia. Debido a que el lugar alberga la sala de crisis, la recepción de ayudas y la atención de la emergencia, la agenda habitual de eventos masivos fue suspendida de manera preventiva.
La sacudida sísmica del 10 de agosto obligó a la administración departamental a reaccionar con inmediatez para mantener la operatividad institucional. Con la necesidad de someter el Centro Administrativo Departamental (CAD) a revisiones técnicas para garantizar un retorno seguro, la sede del Gobierno seccional encontró un refugio estratégico en las instalaciones del Centro Cultural Metropolitano de Convenciones, ubicado en el norte de la capital quindiana.
De acuerdo con Javier Augusto López García, director operativo y logístico del Centro de Convenciones, la estructura del inmueble no sufrió ningún tipo de afectación tras el movimiento telúrico. Esta solidez técnica permitió que, desde el mismo día de la emergencia, el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya y su equipo de trabajo se instalaran en el lugar para coordinar la respuesta institucional ante el desastre.
Desde esta sede provisional se han articulado las acciones más cruciales para el departamento. El complejo acoge actualmente el funcionamiento de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres, las sesiones del Puesto de Mando Unificado (PMU), consejos de gobierno, reuniones de secretarios de despacho y la sala de crisis, consolidándose como el corazón operativo de la atención a los afectados.
Sin embargo, esta transformación logística implicó sacrificios en la dinámica habitual del recinto. La intensa programación de espectáculos y certámenes que se tenía prevista para estos días debió ser cancelada, pues las instalaciones no solo concentran la toma de decisiones gubernamentales, sino que también funcionan como centro de acopio para la recepción y distribución de ayudas humanitarias hacia todos los rincones del Quindío.
A este panorama se suma la situación del salón “Barranquero”, el espacio más amplio del complejo para eventos multitudinarios, el cual requiere de reparaciones varias antes de reabrir sus puertas. Las autoridades y el personal técnico trabajan en las labores necesarias para poner a punto la infraestructura y garantizar su óptimo funcionamiento una vez se supere la contingencia.
Pese a la pausa en las actividades culturales y comerciales, la efectividad del Centro Metropolitano de Convenciones ha sido determinante para afrontar la coyuntura. Su capacidad física y logística ha respondido a las altas exigencias del momento, sirviendo al departamento como un faro de coordinación institucional mientras avanza la etapa de recuperación regional.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío






