La emergencia provocada por los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron a Venezuela el pasado miércoles continúa dejando un panorama devastador. Este sábado 27 de junio, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó que el número de fallecidos ascendió a 1.430, mientras que 3.238 personas han resultado heridas.
Durante una declaración transmitida por el canal estatal VTV, el funcionario informó además que 3.142 familias permanecen alojadas en refugios temporales tras perder sus viviendas o verse afectadas por el desastre.
Rodríguez señaló que las autoridades han brindado atención a 73.736 familias, principalmente en el estado La Guaira, la zona más golpeada por los movimientos telúricos, donde continúan las labores de búsqueda, rescate y remoción de escombros.
En el frente sanitario, las autoridades reportaron más de 12.000 atenciones médicas, de las cuales cerca de 7.500 fueron realizadas en puntos de emergencia y otras 5.000 en hospitales habilitados para atender a las víctimas de la tragedia.
El presidente del Parlamento también confirmó la llegada al país de un grupo de 16 médicos provenientes de Curazao para apoyar las labores de atención a los heridos, mientras más de 30.000 integrantes de las Fuerzas Armadas, cuerpos policiales, organismos de socorro, personal médico, paramédicos y psicólogos permanecen desplegados en las zonas afectadas.
Entretanto, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que cerca de siete millones de personas podrían verse afectadas por las consecuencias del desastre natural y alertó sobre la existencia de más de 50.000 personas desaparecidas, mientras la ayuda internacional continúa llegando al país.
Las autoridades venezolanas reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar desplazarse de manera particular hacia el estado La Guaira, con el fin de facilitar el ingreso de maquinaria pesada, ambulancias y equipos de rescate que trabajan en la remoción de escombros y la evacuación de heridos. Asimismo, invitaron a la población a canalizar su solidaridad mediante los centros oficiales de acopio habilitados para recibir donaciones.







