El ciclón Daniel que golpeó este domingo a Libia, al norte de África, provocó lluvias torrenciales e inundaciones, dejando a su paso a más de 10.000 personas desaparecidas y más de 3.000 fallecidos.
El viceprimer ministro de dicho Ejecutivo, Ali al Gatrani, pidió a la comunidad internacional una intervención humanitaria “urgente” en la ciudad de Derna, la más afectada por este fenómeno, bloqueada por vía terrestre, sin electricidad ni comunicaciones y declarada “zona catastrófica”.
“Podemos confirmar que miles de personas han perdido la vida, miles están desaparecidas y miles han perdido sus hogares, pero los números finales serán establecidos por nuestros equipos que están evaluando la situación en el terreno”, expresó El delegado de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR), Tamer Ramadan.

Una de las consecuencias más graves de este hecho fue que dos represas ubicadas en torno a la ciudad de Derna cedieron por la enorme masa de agua que se precipitó. Así que esta ruptura de los paredones hizo que el contenido de los diques pasará aguas abajo, destruyendo todo a su paso.






