Durante una intervención reciente, el funcionario señaló que muchos de los implicados en hechos violentos tienen extensos antecedentes judiciales. “Cuando revisamos su identidad y antecedentes en medio de los actos urgentes, encontramos que no tienen una, ni dos, ni tres, sino hasta 15 o 20 anotaciones por los mismos hechos, incluso por homicidio. Y están en la calle, supuestamente cobijados con detención domiciliaria, pero continúan delinquiendo y causando daño y muerte en el departamento”, enfatizó Atuesta.
El comandante se refirió al papel del sistema judicial y planteó la necesidad de revisar las políticas criminales desde el nivel central. “Es algo que las autoridades deben analizar con urgencia”, pues qué sentido tiene capturar a alguien si el sistema no garantiza que deje de representar un riesgo para la comunidad.
Asimismo, hizo un llamado urgente a intervenir desde lo social para evitar que más personas caigan en la delincuencia: “Debemos preguntarnos qué estamos haciendo para que una persona no termine convertida en sicario o en parte de estructuras criminales. En algunos municipios ya parece que estuviéramos formando escuelas de sicarios”, advirtió el oficial.







