En lo que sería un nuevo caso de sicariato en el municipio de Calarcá, fue asesinado con arma de fuego Sergio Andrés Cuervo García, un hombre de 42 años que, según las autoridades, tenía antecedentes por varios delitos y era señalado como dinamizador del microtráfico en el barrio El Valencia.
El crimen ocurrió la noche del miércoles 21 de mayo, alrededor de las 10:30 p.m., en inmediaciones de la cancha del barrio La Esperanza, donde la víctima fue sorprendida por sus agresores mientras se encontraba en vía pública. Testigos aseguraron que los atacantes le dispararon en repetidas ocasiones sin mediar palabra, dejándolo gravemente herido.
La comunidad dio aviso inmediato a la Policía Nacional, cuyos uniformados llegaron al lugar y encontraron a Cuervo García aún con signos vitales, tendido junto a una motocicleta azul en la que, al parecer, se movilizaba. El hombre fue trasladado de urgencia al hospital La Misericordia, donde pese a los esfuerzos del personal médico falleció minutos después por la gravedad de las heridas, varias de ellas en el cuello.
Las primeras hipótesis apuntan a un ajuste de cuentas vinculado a estructuras delincuenciales. De acuerdo con el registro en el Sistema Penal Oral Acusatorio (Spoa), Cuervo García tenía anotaciones judiciales por concierto para delinquir, tráfico de estupefacientes, daño en bien ajeno y lesiones personales. Su nombre era conocido entre las autoridades locales por su presunta participación en el negocio del narcomenudeo en el oriente del municipio.
Este sería el segundo ataque sicarial en menos de dos semanas en Calarcá, situación que enciende nuevamente las alarmas en materia de seguridad. El caso quedó en manos de unidades de investigación judicial que, por ahora, no reportan capturas. El cuerpo fue inspeccionado y trasladado a la morgue del hospital local para los procedimientos forenses correspondientes.
Las autoridades invitan a la ciudadanía a suministrar cualquier información que permita dar con los responsables de este hecho violento que sigue sacudiendo la tranquilidad en la Villa del Cacique.







