La salud mental continúa posicionándose como una de las principales preocupaciones en el departamento del Quindío, donde las autoridades han reforzado el monitoreo de los casos de ideación e intento de suicidio, en medio de un contexto nacional marcado por el incremento de los trastornos asociados a la ansiedad, la depresión y el consumo de sustancias psicoactivas.
Las cifras más recientes de la Secretaría de Salud departamental encienden las alertas: en lo que va del año se han registrado 200 ideaciones suicidas y 12 suicidios consumados, un panorama que evidencia la persistencia de una problemática de salud pública que afecta a distintos grupos poblacionales.
La secretaria de Salud del Quindío, Luisa Fernanda Arcila, señaló que la situación requiere un abordaje integral y articulado entre distintas instituciones, debido a la complejidad del fenómeno y sus múltiples factores asociados.
“Sí es una situación preocupante que se viene viviendo en el departamento del Quindío. Aquí hay un fenómeno: las ideaciones suicidas se ven más en mujeres, pero los suicidios consumados son más en hombres. Es preocupante, estamos trabajando articuladamente”, afirmó la funcionaria.
Arcila explicó que el manejo de esta problemática no recae únicamente en el sector salud, sino que involucra a entidades como la Defensoría del Pueblo Colombia, instituciones educativas y organismos de control como la Contraloría General de la República y la Procuraduría General de la Nación. Asimismo, hizo un llamado a las EPS y IPS para fortalecer la atención oportuna y el acceso a servicios especializados.
En medio de la creciente demanda de atención, la funcionaria destacó el funcionamiento de la línea de salud mental del departamento, operada desde el Centro Regulador de Urgencias, Emergencias y Desastres -CRUE Quindío, donde dos psicólogos atienden emergencias y brindan primeros auxilios psicológicos las 24 horas del día, los siete días de la semana.
De igual forma, señaló la implementación de la denominada “ruta dorada”, un mecanismo de priorización de casos que permite canalizar de manera más rápida a pacientes con afectaciones como ansiedad, episodios de bullying o consumo de sustancias psicoactivas, condiciones que pueden derivar en patologías más complejas si no reciben atención temprana.
Sin embargo, Arcila advirtió que uno de los principales retos sigue siendo la atención de población infantil y adolescente, especialmente por la escasez de especialistas en psiquiatría infantil, no solo en el Quindío, sino también a nivel nacional.







