El terremoto del pasado 10 de agosto dejó importantes afectaciones en el municipio de Salento, tanto en materia de vivienda como en la actividad económica. De acuerdo con el alcalde Santiago Ángel Morales, actualmente hay 857 afectaciones registradas en el Registro Único de Damnificados (RUD), de las cuales aproximadamente el 60 % corresponden a la zona rural y el 40 % al área urbana.
El mandatario señaló que, aunque la Administración Municipal ha concentrado sus esfuerzos en atender la emergencia y entregar ayudas humanitarias para responder a las necesidades más inmediatas, el municipio continúa a la espera del respaldo de los gobiernos departamental y nacional para avanzar en la reconstrucción de las viviendas afectadas.
“Hoy definitivamente estamos esperando las herramientas del orden departamental y nacional, cómo vamos a tener esa bolsa para que podamos hacer o contribuir a esa reconstrucción de estas personas que lo necesitan”, manifestó el alcalde.
El turismo, uno de los sectores más golpeados
A las afectaciones en infraestructura se suma el impacto económico generado por el terremoto. Salento, uno de los principales destinos turísticos del Quindío, experimentó una fuerte caída en la llegada de visitantes luego del movimiento telúrico.
Según Santiago Ángel Morales, antes del terremoto el municipio registraba una ocupación cercana al 90 % durante agosto y septiembre, pero después del 10 de agosto se presentaron cancelaciones masivas en hoteles y restaurantes.
“Más o menos tuvimos una ocupación del 10 % entre hotelerías y restaurantes”, explicó el mandatario, quien destacó que la prioridad ahora es recuperar la confianza de los visitantes y dinamizar nuevamente la economía local.
Ante este panorama, la Administración Municipal espera que los eventos y actividades programadas permitan alcanzar nuevamente una ocupación cercana al 90 % durante este fin de semana, con el propósito de beneficiar a los establecimientos turísticos y a las familias que dependen de esta actividad.
Seguridad reforzada para los visitantes
El alcalde también destacó que Salento cuenta con acompañamiento de la Policía Nacional y el Ejército, especialmente en la zona rural. Desde el 10 de agosto, el municipio tuvo presencia militar como medida preventiva ante posibles situaciones derivadas de la emergencia.
A este dispositivo se suma el acompañamiento del Instituto Departamental de Tránsito del Quindío (IDTQ), que apoyará las labores de movilidad durante los eventos previstos en el municipio.
El mandatario aseguró que las diferentes instituciones trabajan de manera articulada para garantizar condiciones adecuadas de seguridad y movilidad para residentes y turistas.
Iglesia y casa cural: buscan preservar el patrimonio
Uno de los puntos que también genera atención es el estado de la iglesia y la casa cural, edificaciones de importancia arquitectónica para Salento.
El alcalde explicó que ya cuentan con tres conceptos de ingenieros estructurales. El primero recomendaba la demolición de la iglesia; sin embargo, otros dos conceptos posteriores determinaron que no existen daños mayores y que sería posible avanzar en la recuperación del inmueble.
La Administración Municipal busca preservar tanto la iglesia como la casa cural y evitar que las intervenciones ocasionen afectaciones sobre la arquitectura tradicional del municipio.
“Lo que más nos preocupaba era no deteriorar la arquitectura que hoy tenemos a nivel municipal. Y eso vamos a seguir protegiéndolo en esta administración”, afirmó Ángel Morales.
Salento espera apoyo nacional
El alcalde reconoció que el municipio ha tenido presencia de representantes del Gobierno Nacional durante la emergencia, entre ellos la ministra de Trabajo y el vicepresidente. Sin embargo, advirtió que la atención de las afectaciones podría tardar debido a la magnitud de la emergencia.
Según explicó, son alrededor de 450 municipios afectados, situación que implica un proceso de distribución y gestión de ayudas a nivel nacional.
Mientras llegan los recursos para la reconstrucción, Salento concentra sus esfuerzos en atender a las familias damnificadas y, paralelamente, recuperar la actividad turística que representa uno de los principales motores económicos del municipio.






