El Gobierno del Quindío formalizó la adquisición de un predio de aproximadamente 203 hectáreas en la parte alta de la vereda Cocora, en Salento, destinado a la protección del patrimonio natural y las fuentes hídricas. Con esta compra, que incluye páramos y bosques de niebla, el departamento eleva a cerca de 3.000 hectáreas el área destinada a la conservación ambiental.
La protección del tesoro natural más preciado del departamento acaba de recibir un impulso monumental que garantiza esperanza y sostenibilidad para las próximas generaciones. En una gestión liderada por la administración seccional, se concretó la adquisición de un estratégico terreno de aproximadamente 203 hectáreas ubicado en la parte alta de la emblemática vereda Cocora, en el municipio de Salento.
El trámite jurídico quedó formalizado de manera oficial el pasado viernes 16 de octubre en la Notaría Única del municipio Padre del Quindío. En el acto protocolario, la firma de la escritura pública estuvo a cargo de Johan Sebastián Cañón Sosa, secretario Administrativo —en representación del mandatario departamental—, quien estuvo acompañado por Wilson Andrés Ramos Herrera, secretario de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente.
Este nuevo pred, situado estratégicamente entre los 2.500 y los 3.500 metros sobre el nivel del mar, atesora ecosistemas de vital importancia ecológica, tales como páramos, bosques de niebla y bosques altoandinos. Además de su riqueza paisajística, el territorio resguarda una extraordinaria biodiversidad que incluye la presencia de especies de fauna silvestre altamente amenazadas y de gran valor para la región, como el oso de anteojos, el puma y la danta.
Su incorporación al patrimonio público ambiental fortalece de manera directa las acciones institucionales orientadas a la preservación de la biodiversidad y la defensa acérrima de las fuentes hídricas. Este conjunto de ecosistemas cumple un papel regulador indispensable para mantener los caudales que abastecen las bocatomas de Armenia y de otros municipios del Quindío, así como de poblaciones vecinas.
Al respecto, Wilson Andrés Ramos Herrera, secretario de Agricultura, destacó el profundo significado de esta adquisición para el territorio. “Proteger el páramo es proteger nuestras fuentes hídricas, nuestra biodiversidad y el bienestar de miles de familias quindianas. Esta es una inversión que va más allá de la compra de la tierra, es una inversión en vida, en esperanza y futuro”, enfatizó el funcionario.
Con esta importante compra, la Gobernación del Quindío consolida un total cercano a las 3.000 hectáreas bajo propiedad y cuidado directo del departamento destinadas a la conservación ambiental. De esta manera, la administración reafirma su compromiso inquebrantable con el entorno natural, asegurando que los recursos vitales sigan fluyendo y sirvan de legado inalterable para las futuras generaciones.
Fuente: Oficina de Comunicaciones Gobernación del Quindío


