Una red semafórica con más de dos décadas de antigüedad, sumada al crecimiento urbano y del parque automotor en Armenia, llevó a impulsar un proyecto de modernización que ya alcanza un avance del 12 % y busca transformar la movilidad.
El proceso contempla la renovación de intersecciones existentes y la instalación de nueva infraestructura en puntos donde actualmente no hay semáforos. A la fecha, se adelantan labores de instalación de postes, estructuras de soporte, dispositivos de señalización y el cableado necesario para su funcionamiento.
El secretario de Secretaría de Tránsito y Transporte de Armenia, Daniel Jaime Castaño, explicó que esta intervención hace parte de una estrategia integral de movilidad inteligente: “Este proyecto no solo es de modernización semafórica, también está enfocado en la movilidad inteligente. Armenia tenía una red de hace más de 20 años que ya estamos actualizando. Se modernizan 70 intersecciones y se ampliarán 11 más que hoy no cuentan con semáforos”, indicó el funcionario.
Uno de los principales componentes será la creación de un centro de control de gestión semafórica, desde donde se monitorearán en tiempo real todas las intersecciones conectadas al sistema. Además, estas contarán con cámaras de aforo que permitirán medir el flujo de vehículos, motocicletas y peatones, con el fin de ajustar los tiempos de los semáforos según la demanda en diferentes horarios.
De acuerdo con la Secretaría, esta tecnología permitirá mejorar la movilidad y reducir los índices de siniestralidad. Sin embargo, el propio funcionario reconoció que el alcance actual aún es insuficiente frente a las necesidades de la ciudad, que ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años. Por ello, ya se han identificado 32 puntos adicionales que requieren intervención, varios de ellos ubicados en sectores como la carrera 18, la carrera 19 y la avenida Centenario.
El proyecto también incluye la implementación de cámaras de fotodetección, conocidas como “cámaras salvavidas”, un componente que ha generado debate entre algunos sectores de la ciudadanía. Según explicó Castaño, estos dispositivos estarán integrados al sistema de gestión de movilidad y permitirán controlar infracciones como el cruce en semáforo en rojo, el incumplimiento del pico y placa, el vencimiento del SOAT o de la revisión técnico-mecánica, así como el estacionamiento en zonas no permitidas.
“Estas cámaras sí salvan vidas y ya lo han demostrado en otras ciudades. No habrá dispositivos ocultos, todos estarán debidamente señalizados y autorizados”, aseguró.
El proceso inició el pasado 13 de abril y actualmente se encuentra en fase de implantación, con recolección de información en 20 puntos propuestos para la instalación de estos sistemas. La autorización final dependerá de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, entidad encargada de evaluar la viabilidad de cada punto.
La proyección de la administración municipal es que, durante el segundo semestre del año, entren en funcionamiento los puntos aprobados, con 15 cámaras fijas y cinco adicionales en rotación entre ubicaciones previamente autorizadas.








