Un proceso de modernización en el sistema de medición del servicio de acueducto comenzó a implementarse en Armenia, donde Empresas Públicas de Armenia anunció el cambio progresivo de al menos 35.000 medidores de agua en distintos sectores del municipio.
La medida, según explicó el gerente de la entidad, Paulo César Rodríguez, responde tanto a exigencias normativas como a la necesidad de mejorar la precisión en la lectura del consumo, en medio de constantes reclamos ciudadanos por inconsistencias en la facturación.
“Por normatividad tenemos que hacer unos cambios de medidores para poder entregar una lectura precisa a cada usuario. Hay medidores muy antiguos que generan malas lecturas y eso también provoca inconformidad en la comunidad”, señaló el funcionario.
De acuerdo con Rodríguez, los reemplazos se realizarán en casos donde los dispositivos se encuentren obsoletos, frenados, tapados o requieran actualización tecnológica. Esta renovación está respaldada por disposiciones de la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico, que desde 2017 estableció lineamientos para modernizar estos equipos en el país.
Rodríguez indicó que, aunque otras ciudades ya han avanzado en este proceso, en Armenia aún no se ha completado la actualización total. “Es un costo que asume el usuario, pero le permitirá tener una lectura más exacta en su factura”, precisó.
El gerente también explicó que los nuevos medidores cuentan con capacidades para tecnologías más avanzadas, como sistemas inteligentes con tarjetas SIM, aunque por ahora no se implementarán en su totalidad debido a los altos costos.
Uno de los puntos del proceso tiene que ver con el impacto en la facturación. Cuando un medidor no funciona correctamente, la normativa permite cobrar el consumo con base en promedios del sector, lo que puede generar incrementos inesperados. “Hay usuarios que consumen menos, pero otros consumen más, y por eso se presentan diferencias en los valores facturados”, explicó.
Frente al procedimiento, la entidad informó que ya inició la notificación a los usuarios. A partir de ese momento, cada ciudadano cuenta con un plazo de 30 días para autorizar el cambio o adquirir el medidor por su cuenta. En caso de no recibir respuesta, la empresa procederá a realizar la sustitución conforme a la normativa vigente.
El gerente aclaró que no comercializa directamente los medidores, pero facilita su instalación a través de terceros y ofrece la posibilidad de financiar el costo mediante la factura del servicio, según el estrato del usuario. También indicó que quienes decidan comprar el dispositivo por fuera deberán someterlo a verificación en el laboratorio de medidores de la entidad, el cual está acreditado por el organismo nacional correspondiente, proceso que tiene un costo adicional cercano a los 50.000 pesos.








