El alcalde de Circasia, Julián Peña, confirmó que la administración municipal ya cuenta con la presunción de propiedad de la Torre Mirador, uno de los íconos turísticos del municipio, gracias a un acto administrativo emitido en noviembre del año pasado. Desde entonces, ninguna persona o entidad ha reclamado derechos sobre este inmueble ante una autoridad judicial o administrativa.
Peña explicó que, tras recibir la estructura con un consejo técnico sobre un presunto riesgo de colapso, se declaró la urgencia manifiesta y se adelantó una intervención que permitió rehabilitar el 87% de la torre. “Hoy tenemos una torre que cumple con la norma técnica en materia de sismo resistencia y estructuras de madera. Incluso contamos con un peritaje validado por el SENA a solicitud de una autoridad judicial”, precisó.
Sin embargo, el mandatario aclaró que, aunque la estructura física está rehabilitada, aún no está habilitada para el uso público. Antes de permitir el ascenso y descenso de visitantes, la administración debe cumplir con requisitos de seguridad industrial. Para ello, se solicitará a la autoridad competente las especificaciones necesarias para dotar el lugar con elementos de evacuación, primeros auxilios, extintores y demás medidas que garanticen la protección de los turistas.
Peña indicó que la operación de la torre no será concesionada, sino administrada directamente por el municipio. Para garantizar la sostenibilidad, se radicarán dos proyectos de acuerdo ante el Concejo Municipal: uno que permita destinar todos los recursos generados por el recinto artesanal y gastronómico para su propio mantenimiento y otro que establezca un plan de funcionamiento y recaudo que evite la falta de mantenimiento, problema que llevó a su deterioro desde su apertura en 2007.
“El mirador debe generar recursos para su conservación. La Administración Municipal no puede ser con ánimo de lucro, pero no con ánimo de pérdida. Tenemos que garantizar que sea autosostenible”, afirmó el alcalde.
Mientras se completan los requisitos de seguridad y se define el modelo económico para su apertura, la Torre Mirador seguirá siendo un símbolo de identidad para Circasia, que avanza hacia su recuperación como atractivo turístico y espacio de desarrollo económico para la comunidad local.







