La Rafflesia, considerada la flor más grande del mundo y conocida por sus enormes pétalos rojos moteados y alcanzar un metro de diámetro y unos impresionantes 11 kilogramos de peso, crece en enredaderas en las selvas tropicales del sudeste asiático, especialmente en las regiones de Sumatra y Borneo, y muy pronto podría quedar en la historia y plasmada solamente en los libros.
Una nueva investigación alertó sobre el riesgo que corren la mayoría de las especies de Rafflesia tuan-mudae (la flor del joven príncipe) debido a la devastación de su hábitat y las dificultades para su estudio y reproducción fuera de los bosques no han permitido su conservación.
“La mayoría de las 42 especies conocidas están ahora gravemente amenazadas, aunque sólo una figura en la lista de la unión internacional para la conservación de la naturaleza. Estimamos que el 60% de las especies de rafflesia enfrentan un grave riesgo de extinción (equivalente a en peligro crítico”, se lee en la publicación.

“Necesitamos urgentemente un enfoque conjunto e interregional para salvar a algunas de las flores más extraordinarias del mundo, la mayoría de las cuales están a punto de perderse”, señaló Chris Thorogood, vicedirector del Jardín Botánico de la Universidad de Oxford y uno de los autores del estudio.
Finalmente, el estudio destacó que en algunas zonas se están realizando esfuerzos para proteger a la planta, como en un jardín botánico de Java Occidental, en Indonesia; y con iniciativas de ecoturismo sostenible en Sumatra Occidental.







