La investigación que durante los últimos días generó conmoción en Bogotá por un presunto caso de abuso sexual infantil en el barrio Chicó Navarra, localidad de Usaquén, dio un giro definitivo luego de que las autoridades descartaran la existencia de violencia sexual o física contra los tres menores involucrados. Como resultado de los hallazgos, el ciudadano estadounidense que había sido capturado tras la denuncia ciudadana recuperó su libertad en la madrugada de este martes 16 de junio.
El caso salió a la luz el pasado domingo 14 de junio, cuando residentes del sector grabaron desde un edificio cercano una escena ocurrida en el balcón de un apartamento y alertaron a las autoridades al considerar que podría tratarse de un posible abuso contra un menor de edad. La situación provocó la intervención de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Procuraduría General de la Nación, entidades que activaron los protocolos de protección e investigación correspondientes.
Tras la captura del extranjero y el traslado de los tres hermanos, de 4, 7 y 15 años, a un centro asistencial para la práctica de exámenes médico-legales, comenzaron a conocerse los primeros resultados de las valoraciones. Según confirmó la directora del ICBF, Astrid Cáceres, los dictámenes de Medicina Legal y las evaluaciones físicas, psicológicas y forenses descartaron por completo cualquier evidencia de abuso sexual o maltrato contra los menores.
“Está totalmente descartada la violencia sexual con los niños, y como el escenario, el panorama que se pintó en redes está, al momento, descartado completamente”, afirmó la funcionaria en entrevista con Blu Radio. La directora agregó que las pruebas realizadas y los testimonios recopilados permitieron establecer que los hechos denunciados no correspondían a una conducta delictiva.
La Fiscalía General de la Nación informó que la decisión de dejar en libertad al ciudadano estadounidense obedeció a la ausencia de material probatorio que permitiera sustentar una imputación o avanzar en la legalización de la captura. “Todas las pruebas forenses, físicas, psicológicas; las entrevistas y demás peritajes realizados, y las actividades de policía judicial realizadas arrojaron que no ha habido abuso sexual ni violencia física. No existen elementos que indiquen una conducta delictiva”, señaló el ente investigador.
Las autoridades también revelaron que el extranjero se encontraba junto a su pareja adelantando un proceso legal de adopción de los menores. De acuerdo con las versiones recopiladas durante la investigación, la situación observada desde el exterior del apartamento habría correspondido a una maniobra de auxilio a uno de los niños, quien presuntamente se encontraba atragantado con un alimento, circunstancia que fue interpretada de manera diferente por quienes observaron la escena desde otros edificios.
Aunque el caso continúa siendo objeto de revisión por parte de las autoridades competentes para agotar todos los procedimientos de rigor, los hallazgos conocidos hasta ahora descartan la hipótesis inicial que generó alarma en la comunidad y en las redes sociales. Entre tanto, los menores permanecen bajo la protección del ICBF mientras avanzan las actuaciones administrativas relacionadas con su proceso de adopción.
Por otra parte, trascendió que el ciudadano estadounidense estudia la posibilidad de emprender acciones judiciales por presunta falsa denuncia y falso testimonio contra algunas de las personas que difundieron las grabaciones y formularon las acusaciones que dieron origen al caso, una situación que ahora podría trasladar la controversia a los estrados judiciales.








