La Fiscalía de Bérgamo ha iniciado una investigación formal por el delito de profanación de cadáver tras descubrirse que la tumba de la modelo Pamela Genini, de 29 años, fue asaltada en el cementerio de Strozza (Italia). Los restos de la joven, quien fue víctima de feminicidio el pasado mes de octubre en Milán, fueron objeto de una decapitación y el robo de su cabeza.
El hecho fue detectado el pasado lunes por los operarios del camposanto, quienes se disponían a trasladar el féretro desde un nicho provisional hacia el panteón familiar de los Genini. Al notar manipulaciones en la estructura, decidieron abrir el nicho y el ataúd, encontrando que tres partes del cuerpo habían sido sustraídas.
Dada la complejidad técnica que requiere desplazar un féretro de aproximadamente 120 kilogramos, las autoridades estiman que en la incursión participaron al menos tres o cuatro personas. La Policía Judicial analiza actualmente las grabaciones de las cámaras de seguridad del recinto, aunque la densa vegetación y la falta de iluminación adecuada han dificultado la identificación de sospechosos en el área del estacionamiento.
De acuerdo con las primeras pesquisas, el móvil económico ha sido descartado inicialmente por el entorno de la víctima y los investigadores. La línea de investigación actual se centra en perfiles psicológicos perturbados o fanáticos vinculados a la imagen pública de la modelo.
La Fiscalía ha recordado que los responsables se enfrentan a cargos por profanación de cadáver bajo el artículo 411 del Código Penal italiano. Este delito contempla penas de dos a siete años de prisión, condena que se ve agravada al haberse cometido dentro de un cementerio.
Pamela Genini fue asesinada el 15 de octubre de 2024 en su vivienda del barrio de Gorla, al norte de Milán, tras recibir 24 puñaladas a manos de su expareja, Gianluca Soncin. Soncin, quien ya contaba con antecedentes por agresión y estafa, mantenía una relación con la modelo marcada por un carácter violento y posesivo.






