El presidente electo de Colombia, Abelardo De La Espriella, anunció una profunda reestructuración de la red diplomática del país que contempla el cierre de 14 embajadas, cerca de 15 consulados, la suspensión de la apertura de la embajada en Palestina y el rompimiento de relaciones diplomáticas con Cuba y Nicaragua.
A través de un mensaje dirigido al país, el mandatario aseguró que la medida busca modernizar el servicio exterior, reducir costos y eliminar lo que calificó como una estructura burocrática que “no produce resultados concretos para el país”.
En una primera etapa, De La Espriella informó que cerrará las embajadas de Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía, Ghana, Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumanía, Senegal y Sudáfrica. Asimismo, confirmó que quedará suspendida la apertura de la embajada de Colombia en Palestina, al señalar que esa sede nunca llegó a entrar en funcionamiento.
El mandatario también anunció la clausura de cerca de 15 consulados y la unificación de varias misiones diplomáticas que actualmente funcionan por separado en un mismo país. Como ejemplo, explicó que las embajadas de Colombia en Francia y ante la Unesco, así como las representaciones en Italia y ante la FAO, pasarán a estar bajo un solo embajador.
De La Espriella aclaró que el cierre de embajadas no implica la ruptura de relaciones diplomáticas con la mayoría de los países mencionados, ya que Colombia continuará atendiendo esas relaciones mediante representaciones concurrentes desde otras sedes diplomáticas. Sin embargo, precisó que la excepción serán Cuba y Nicaragua, con cuyos gobiernos aseguró que no mantendrá vínculos diplomáticos durante su administración.
Como parte de su nueva estrategia internacional, el presidente electo confirmó que reabrirá la embajada de Colombia en Jerusalén, una de sus promesas de campaña, y abrirá una nueva sede diplomática en Nigeria, con el propósito de fortalecer y reorganizar la presencia colombiana en África.
Además, anunció que durante sus primeros 100 días de gobierno realizará una auditoría técnica a las demás representaciones diplomáticas para determinar si continúan operando o si serán integradas o cerradas bajo criterios de eficiencia.
Según De La Espriella, esta reorganización permitirá ahorrar miles de millones de pesos al año, recursos que, afirmó, serán destinados a fortalecer sectores como la seguridad, la salud, la educación, la infraestructura y la generación de oportunidades para la población más vulnerable.
Finalmente, el mandatario manifestó que buscará modernizar los servicios consulares para que, en el futuro, la mayoría de los trámites puedan realizarse de manera virtual, con el fin de ofrecer una atención más eficiente a los colombianos en el exterior.






