Un hombre de 37 años se encuentra en estado crítico en una unidad de cuidados intensivos en Hong Kong después de ser atacado por monos mientras visitaba un parque recientemente. Contrajo un virus poco común y mortal que los primates transmiten.
El 21 de marzo, el paciente fue admitido en el hospital con fiebre y un “descenso en su nivel de alerta”, informaron las autoridades sanitarias. El miércoles 3 de abril, aún se encontraba en estado crítico en la unidad de cuidados intensivos. El caso del hombre fue notificado por las autoridades ese día, luego de que los análisis de su líquido cefalorraquídeo mostraran la presencia del virus B.
El virus B, también conocido como virus del herpes B o herpesvirus simiae, es una infección frecuente en los macacos, que suele causar una enfermedad asintomática o leve. Las infecciones en humanos son extremadamente raras, pero cuando se producen, suelen proceder de encuentros con esta especie de monos y suelen ser graves y letales.
La infección comienza de forma muy parecida a la gripe, pero el virus puede desplazarse al cerebro y la médula espinal, causando lesiones cerebrales, daños nerviosos y la muerte. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU (CDC, por sus siglas en inglés) estiman que alrededor del 70% de las infecciones no tratadas en humanos son mortales.
Aunque los macacos son comunes en los alrededores de Hong Kong, el caso del hombre marca la primera vez que se registra una infección por el virus B en la zona. Este virus fue descubierto en 1932 y, desde entonces, solo se han documentado 50 casos de contagio en humanos hasta 2019, según los informes de los CDC. De esos 50 individuos infectados, 21 perdieron la vida.
Se destaca un caso particular ocurrido en 1997, donde una investigadora se infectó y falleció después de que el líquido corporal de un mono infectado le salpicara el ojo. A pesar de la presencia de macacos, es poco común contraer el virus, incluso para aquellas personas que están expuestas a estos animales. Los CDC reportan cientos de casos de mordeduras y arañazos de macacos cada año en instalaciones de animales en Estados Unidos, pero las infecciones siguen siendo poco frecuentes.
Aunque el riesgo sea bajo, los organismos sanitarios aconsejan mantener distancia con los monos salvajes y abstenerse de alimentarlos o tocarlos. En caso de mordeduras o arañazos, es importante lavar la herida de inmediato y buscar atención médica.






