Con la llegada de diciembre, también aumenta el uso de pólvora en distintos sectores del Quindío, una práctica que no solo pone en riesgo a las personas, sino que provoca graves afectaciones en animales domésticos y en la fauna silvestre del departamento. Las detonaciones generan estrés agudo, desorientación, huida descontrolada, traumas, abandono de nidos y, en casos extremos, la muerte de especies que no logran soportar el impacto fisiológico del estruendo.
Los perros y gatos suelen presentar ansiedad, taquicardia y pérdidas momentáneas de orientación, mientras que aves, mamíferos y otras especies silvestres pueden emprender vuelos o carreras descontroladas que las llevan a zonas de riesgo, generando atropellamientos, caídas, entre otros.
El director general (e) de la Corporación Autónoma Regional del Quindío (CRQ), Juan Esteban Cortés, hizo un llamado urgente a la conciencia ciudadana e informó sobre el lanzamiento de una campaña especial para enfrentar esta problemática.
“En este diciembre queremos trabajar una campaña muy fuerte. Iniciamos una campaña denominada ‘Pólvora: el ruido que silencia’. Para todos es bien conocido que tanto las señales sonoras como los químicos que contiene la pólvora detonante afectan nuestra fauna silvestre”, explicó Cortés.
El funcionario advirtió que las afectaciones no solo se evidencian en animales heridos o muertos, sino en el desequilibrio que estos eventos generan en los ecosistemas. “Cuando los animalitos mueren o quedan aturdidos, la dinámica del ecosistema empieza a verse afectada. Si nuestras mascotas sufren con estos ruidos, nuestra fauna silvestre también lo hace, y con ello los ecosistemas”, agregó.
La CRQ anunció que intensificará sus acciones de sensibilización durante todo el mes, promoviendo alternativas responsables y recordando que el uso de pólvora tiene impactos mucho más profundos de lo que se percibe a simple vista.
Autoridades ambientales y defensores de animales hacen un nuevo llamado a disfrutar las celebraciones decembrinas sin poner en riesgo la vida de los animales ni el equilibrio natural del departamento.







