El robo de elementos de las redes eléctricas continúa generando preocupación en el Quindío. Durante 2026, la Empresa de Energía del Quindío (EDEQ) ha registrado 243 eventos asociados al hurto de infraestructura eléctrica, una práctica que no solo afecta la continuidad del servicio, sino que también expone a la comunidad a descargas eléctricas, quemaduras, incendios y otros accidentes graves.
De acuerdo con la empresa, Armenia concentra el 88 % de los hurtos reportados, seguida de Calarcá, Quimbaya, La Tebaida y Montenegro. La manipulación ilegal de cables, postes, recámaras y otros componentes puede dejar sectores sin energía, ocasionar inestabilidad en el servicio y provocar daños en electrodomésticos.
Las consecuencias también pueden extenderse a empresas, entidades públicas e instituciones educativas, cuyas actividades pueden verse interrumpidas por cortocircuitos y daños ocasionados durante la intervención de las redes.
Dos modalidades de hurto identificadas
Según el material fílmico recopilado por EDEQ, se han identificado dos modalidades utilizadas para sustraer elementos de la infraestructura eléctrica.
La primera, y más frecuente, corresponde a personas que intervienen recámaras para extraer componentes, manipulan redes de media y baja tensión para retirar cables o sustraen acometidas. La empresa señala que algunas de estas situaciones involucran a personas en condición de calle.
La segunda modalidad es menos recurrente, pero genera mayores afectaciones debido al nivel de organización. En estos casos, presuntos grupos delincuenciales utilizan uniformes y elementos que simulan pertenecer a empresas de telecomunicaciones para intervenir las redes eléctricas sin despertar sospechas entre los habitantes.
Estas prácticas representan un peligro tanto para quienes manipulan la infraestructura como para las personas que viven o transitan cerca de los lugares intervenidos, debido al riesgo de electrocuciones, explosiones e incendios.
EDEQ y la Policía trabajan para frenar los robos
Frente a esta problemática, EDEQ mantiene un trabajo coordinado con la Policía Nacional para proteger la infraestructura eléctrica, fortalecer las acciones de prevención y contribuir a la identificación de los responsables.
Jorge Iván Grisales Salazar, gerente encargado de EDEQ, advirtió sobre la gravedad de estos hechos y sus consecuencias para la comunidad.
“El hurto de infraestructura no solo afecta la prestación del servicio de energía para los usuarios; estas acciones ponen en grave riesgo la vida de quienes manipulan las redes eléctricas y de las personas que viven o transitan cerca de los lugares donde ocurren estos hechos”, señaló.
El directivo también destacó el acompañamiento de la Policía Nacional y expresó su confianza en que el trabajo conjunto permita avanzar en la lucha contra este delito.
¿Cómo denunciar situaciones sospechosas?
EDEQ recordó que ningún ciudadano debe intervenir las redes eléctricas y que cualquier trabajo sobre esta infraestructura debe ser realizado exclusivamente por personal calificado y autorizado por la empresa.
Por eso, pidió a la comunidad estar atenta a la presencia de personas ajenas manipulando postes, recámaras, ductos, cajas, tapas o cables eléctricos. También recomendó reportar la presencia de cajas o tapas levantadas y rollos de cable abandonados a la intemperie.
Quienes identifiquen estas situaciones pueden comunicarse con la Policía Nacional a través de la línea 123 o contactar a EDEQ mediante sus canales de atención: 115 desde Armenia y 01800 910 115 desde cualquier municipio.
La colaboración ciudadana, junto con las acciones de las autoridades y la empresa, resulta fundamental para prevenir nuevos hurtos, proteger a la población y reducir las afectaciones al servicio de energía en el departamento.


