Viajar en avión es para muchos una experiencia de rutina, pero lo que vivieron más de un centenar de personas a miles de metros de altura parece sacado de la peor película de suspenso. En pleno trayecto, y cuando todo parecía transcurrir con total normalidad, el pánico se apoderó de la cabina de mando, desatando una emergencia sin precedentes que puso en vilo la vida de todos los presentes.
Mientras las familias, entre las que se encontraban decenas de niños, aguardaban llegar pacíficamente a su destino, una violenta confrontación comenzó a desarrollarse a puerta cerrada, lejos de la mirada de los viajeros. La situación escaló a tal nivel que el control de la aeronave quedó gravemente comprometido, obligando a una intervención desesperada en el aire para evitar una inminente catástrofe de magnitudes incalculables.
El escalofriante hecho ocurrió en el vuelo FZ1073 de la aerolínea Flydubai. Según reportes oficiales y declaraciones de autoridades israelíes, el copiloto habría atacado brutalmente al capitán. Afortunadamente, otros miembros de la tripulación de Flydubai que viajaban como pasajeros lograron irrumpir, someter al agresor, estabilizar la aeronave y realizar un aterrizaje de emergencia exitoso en Tabuk, Arabia Saudita.
La aerolínea confirmó el altercado e informó que los 174 pasajeros resultaron completamente ilesos. Además, dispusieron dos aviones de reemplazo para continuar la ruta sin afectar sus operaciones globales. Aunque el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, calificó el hecho como un ataque intencional para estrellar el avión, Flydubai pidió no hacer “especulaciones prematuras” mientras se adelanta la investigación oficial.






