La bancada del Pacto Histórico, con el respaldo del Gobierno nacional, radicó ante el Senado un nuevo proyecto de ley que busca prohibir de manera definitiva la exploración y explotación de yacimientos no convencionales (YNC) mediante la técnica de fracturamiento hidráulico multietapa en secciones horizontales, conocida como fracking, en todo el territorio colombiano.
La iniciativa, presentada el 20 de julio, pretende impedir el desarrollo de esta práctica al considerar que representa riesgos para el agua, los ecosistemas estratégicos y la salud pública, además de reforzar la apuesta del país por la transición energética y la descarbonización de la economía.
El proyecto fue firmado por la ministra de Ambiente (e), Irene Vélez Torres; el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma Egea; y las senadoras Esmeralda Hernández Silva y Diana Carolina Corcho Mejía, del Pacto Histórico.
Esta es la séptima ocasión en que una iniciativa para prohibir el fracking llega al Congreso. Los seis intentos anteriores no lograron convertirse en ley, principalmente por falta de trámite legislativo. El más reciente había sido presentado en julio de 2025 durante el gobierno de Gustavo Petro.
La senadora Esmeralda Hernández aseguró que la propuesta busca proteger los recursos naturales del país y cuestionó el archivo de iniciativas anteriores.
“Hace cuatro años lo intentamos, pero se hundió porque no lo agendaron con el fin de proteger a las multinacionales y sus negocios. En este nuevo período lo volveremos a intentar”, afirmó la congresista.
La parlamentaria también lanzó un mensaje frente al futuro del proyecto y a la política energética del actual Gobierno.
“No permitiremos que Abelardo negocie nuestros territorios. ¡Nuestra agua y nuestra vida no están en venta!”, expresó Hernández.
Por su parte, la ministra de Ambiente encargada, Irene Vélez, sostuvo que la propuesta responde a la necesidad de enfrentar la crisis climática y proteger el recurso hídrico.
“En medio de la peor crisis climática de nuestra historia, que traerá periodos cada vez más agudos de escasez hídrica, nuestro país no puede destinar su agua a prolongar la dependencia de los combustibles fósiles”, manifestó.
La funcionaria recordó que durante la administración del expresidente Gustavo Petro el Gobierno insistió en varias oportunidades en la aprobación de una ley antifracking, pero aseguró que el Congreso anterior no dio trámite a la iniciativa.
Según el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, el proyecto está sustentado en evidencia científica sobre los impactos ambientales, sociales y en salud pública asociados a esta técnica.
“Durante años se intentó vender el fracking como la solución para el país; incluso hubo gobiernos que impulsaron esa apuesta y fracasaron”, señaló.
El texto del proyecto establece la prohibición de la exploración y producción de yacimientos no convencionales mediante fracturamiento hidráulico en Colombia y busca impedir que esta técnica pueda ser implementada en el futuro.
Con la radicación de la iniciativa, el debate sobre el fracking vuelve al Congreso de la República, donde deberá surtir su trámite legislativo en medio de posiciones divididas entre quienes defienden la protección ambiental y quienes consideran que esta práctica podría fortalecer la seguridad energética del país.







